La investigación del Royal Veterinary College explora la endogamia genómica y la pérdida de preñeces tardías

Una nueva investigación del Royal Veterinary College (RVC), en colaboración con la Universidad de Cornell, descubrió que el inbreeding (o la endogamia, en criollo) es un factor que contribuye a la pérdida de gestación a medio y largo plazo en caballos sangre pura de carrera.

Este es el primer estudio que explora el efecto de los niveles de consanguinidad genómica en la pérdida de preñez tardía en el caballo y ayudará a informar sobre las opciones de cruces para minimizar el riesgo de abortos involuntarios en los SPC.

El inbreeding es una práctica común en la cría de caballos y en la industria ganadera porque los individuos con rasgos deseables son muy apreciados. Sin embargo, se sabe que un inbreeding excesivo aumenta la probabilidad de descubrir genotipos recesivos homocigóticos que anteriormente se han asociado con un mayor riesgo de retención de placenta y una menor calidad del semen en los caballos.

Aproximadamente entre el 5 y el 10 por ciento de las preñeces equinas acaban en pérdida precoz y otro 7 por ciento de las preñeces se pierden entre el día 70 de gestación y las 24 horas posteriores al parto. Sin embargo, hasta la fecha no se ha realizado ningún análisis definitivo para investigar la asociación entre los niveles de consanguinidad genómica y la pérdida de preñez en la raza.

Por ello, el equipo de investigación, dirigido por la Dra. Jessica Lawson, becaria de investigación de Alborada Trust en el RVC, y el profesor de Mestre en el Instituto Baker de Salud Animal de la Universidad de Cornell, junto con la anterior estudiante de doctorado en el RVC Charlotte Shilton, analizó muestras de ADN de 189 individuos, incluido un grupo de control. El estudio descubrió que las preñeces de pura sangres perdidas a mediados y finales de la gestación presentaban unas métricas de consanguinidad significativamente superiores a las de las SPC adultas del Reino Unido. Sin embargo, las preñeces perdidas al principio de la gestación no mostraban diferencias significativas en la métrica de la consanguinidad en comparación con las adultas.

Aunque los criadores de pura sangre hacen una cuidadosa selección de sus opciones de cruce y cría, esta investigación muestra la importancia crítica del conocimiento en las decisiones que se toman en la materia dentro la industria. Estos hallazgos también ponen de relieve la necesidad de seguir investigando para continuar identificando y caracterizando los cambios genómicos que pueden afectar negativamente a la gestación.

“Esta investigación aporta pruebas decisivas de que el apareamiento de individuos muy emparentados tiene un efecto tangible en nuestras operaciones de cría”, afirma Lawson. “Existe un riesgo real de que una yegua quede preñada al final de la gestación y no llegue a tener ningún potro esa temporada.

“La conclusión del trabajo debería ser que hay que considerar cuidadosamente las opciones de cría que impliquen el apareamiento de individuos muy emparentados, ya que, de última, esto puede aumentar la probabilidad de que el producto herede mutaciones que pueden no ser compatibles con la vida. Ya estamos trabajando en el siguiente paso, tratando de identificar estos cambios para poder ofrecer consejos más específicos en el futuro”.

Esta investigación fue financiada por la Thoroughbred Breeders Association, la Horserace Betting Levy Board, el Alborada Trust y una beca parcial de doctorado del Royal Veterinary College’s Paul Mellon Trust for Equine Research.