El ganador molestó claramente al puntero Quickthorn cuando lo dominó, pero los jueces decidieron que la visible interferencia no debía ser penada

YORK, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Ante dos caballos de pergaminos muy fuertes como Broome (Australia) y Eldar Eldarov (Dubawi), el 4 años Giavellotto corrió la carrera de su vida para quedarse el viernes en York con una nueva versión del Boodles Yorkshire Cup (G2), disputado sobre 2787 metros (1 milla, 5 furlongs y 188 yardas…) sobre pista de buena a rápida y dotado con 180.000 libras en premios.

Hijo de Mastercraftsman en una madre Galileo conservó el triunfo tras el análisis de las instancias finales por parte de los jueces, pues molestó ostensiblemente cuando dominó al puntero Quickthorn (Nathaniel) en la cuadra final, en un fallo discutible y que, de haberse producido, por ejemplo en la Argentina, o tomaba otro camino o era un escándalo. Incluso, Broome, tercero a la postre, también fue víctima en “efecto cascada”.

Giavellotto se interpuso claramente a Quickthorn, que, da la impresión, ya estaba vencido, pero que lo hizo perder los puestos secundarios, cruzando en cuarto lugar. La carrera se definió con el vencedor superando por medio largo a Eldar Eldarov (que lo había dejando tercero en el St. Leger de 2022…), con Broome completando el podio a 1 largo y el pobre Quickthorn cuarto a 1 1/2 más, todo tras 2m56s79/100.

“La interferencia definitivamente nos costó el tercero, pero es una regla divertida que tenemos. Deja un poco de sabor amargo. porque te cuesta 30.000 libras. Sin embargo, ha corrido bien. el jockey dijo que saltó bien, se sintió bien y es un caballo muy bueno”, dejó como comentario Hughie Morrison, preparador de Quickthorn.

Giavellotto es preparado por Marco Botti y llevó a Andrea Atzeni en sus riendas y todo hace pensar que la Gold Cup (G1) de Royal Ascot en junio será su próximo objetivo, donde seguramente volverá a cruzarse con Eldar Eldarov y Quickthorn, y quizás también con Broome, en una carrera de final incierto.