La fantástica velocista uruguaya sufrió una fractura de sesamoide y ya no volverá a competir; lo anunció Luis Herrera, su propietario

Por Diego H. Mitagstein

Una noticia triste para el turf uruguayo y sudamericano en general se conoció cerca del mediodía del jueves, con el retiro de la fantástica velocista Girona Fever, uno de los mejores ejemplares del continente.

Fue Luis Herrera, su propietario, el encargado de comunicarlo a través de una sentida carta en la que cuenta que tras un entrenamiento de rutina se detectó en la campeona una fractura de sesamoide, desencadenante de la decisión adoptada.

“Hoy tenemos malas noticias, Girona Fever no volverá a competir. Su triunfo por tercer año consecutivo en el Gran Premio Maroñas fue su última salida a pistas. Una lesión de sesamoides surgida de la nada nos hace tomar la decisión de retirarla.

“Siempre se dice que los caballos de carrera son de cristal y lo hemos vivido en primera persona. Girona estaba perfecta, tras la carrera se le hicieron chequeos y nada hacía sospechar que pudiera lesionarse, pero así son las cosas”, arranca la misiva del propietario, sentida.

En la misma se aclara que: “Podríamos operarla y prepararla para retornar dentro de varios meses, pero creemos que para ella la mejor opción es ponerle fin a su campaña y que a partir de ahora se convierta en yegua madre, en un rol en el que estamos seguros también brillará”.

Girona Fever se transformó en los últimos tiempos en un verdadero estandarte para el turf de esta parte del mundo, y un orgullo para la hípica uruguaya, sentimiento que quedó claramente en evidencia el 6 de enero último, la tarde del Ramírez y de su despedida, cuando una ovación la acompañó cuando pisó la arena para correr y cuando volvió, ya con la hazaña concretada.

Criada por el Haras El Santo e hija de Texas Fever y Something Dixie (Dixie Union), Girona Fever cierra su campaña con 19 victorias en 22 performances, 18 de ellos en el plano de los clásicos.

Sobre la arena del viejo hipódromo del Barrio Ituzaingó, la zaina ganó las últimas 3 versiones del Gran Premio Maroñas (G3), el Perú (G3), el Juana Mautone (G3), el Plinio Oribe y Andrés Oribe Deus (L) -en 3 oportunidades-, el Andres F. Ylla Y J. Folle Larreta (L) -también en 3 ocasiones-, el José Shaw (L), el Marcelo, Mauricio Y Andres Wildemauwe, el Juan Amoroso, el Benigno Paiva Irisarri, el Campeones Junior Sprint y el Domingo Torterolo.

La victoria que quedará marcada a fuego en la historia de Girona Fever llegó el 1 de mayo de 2023 en Palermo, Argentina, cuando batió al mismísimo Labrado (Le Blues) para llevarse el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires (G1). Luego, ya sobre el final de esa misma temporada, volvió a Libertador y Dorrego para triunfar en el Clásico Venezuela (G2), superando a la notable Che Maga (Violence).

“Girona Fever nos dio mucho más de lo que podríamos soñar, tres triunfos en el Maroñas, los clásicos inolvidables en Palermo, victorias de todo tipo en nuestro país y alegrías que quedarán para siempre en nuestros corazones y en nuestra memoria. Girona se volvió el orgullo de todos los burreros uruguayos y su campaña quedará en la historia del turf y en el recuerdo de todos los que la vimos”, dice Herrera, en una verdad incontrastable.

La carta del propietario cierra diciendo que “Por eso ella, sus logros y su legado pertenecen a todos nosotros, los que día a día llevamos adelante la industria del turf uruguayo”.

Sin dudas ya nada será lo mismo con Girona fuera de las pistas. Su retiro es un golpazo al corazón del burrero, ese que no paraba de aplaudirla cada vez que salía a la pista. La yegua diferente, la que logró todas las hazañás que se propuso; la que hizo poner de pie a Palermo, no importa si los que la veneraban eran uruguayos o argentinos.

Girona Fever ya no volverá a correr y, como dice Herrera, su legado pertenecen a todos. Porque caballos como esa zaina veloz como pocas, trascienden una chaquetilla. Son del pueblo.