La notable yegua inglesa respondió a su notable campaña de 2020 en el viejo continente y tuvo un viaje exitoso hasta Keeneland para lucirse en los 1100 metros de césped

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Por primera vez en la historia un ejemplar europeo ganó en los Estados Unidos el Breeders’ Cup Turf Sprint (G1-1100 m, césped, US$ 1.000.000 de bolsa). Todo llegó gentileza de la formidable yegua inglesa Glass Slippers, que ratificó de este lado del Atlántico la espectacular campaña que venía cumpliendo en el viejo continente.

Dueña del Flying Five Stakes (G1) en The Curragh, y segunda del crack Battaash (Dark Angel) en el King George Qatar Stakes (G2) y de Wooded (Wootton Bassett) en el reciente Prix de l’Abbaye de Longchamp (G1) -prueba que había ganado hace 12 meses-, la hija de Dream Ahead y Night Gypsy (Mind Games) pasó por dentro “a lo Garrincha” en la recta final para terminar superando por medio cuerpo a Wet Your Whistle (Stroll), con el favorito Leinster (Majestic Warrior) en la tercera colocación a medio largo más, en un tiempo de 1m1s53/100 luego de fracciones de 21s26/100, 42s81/100 y 55s53/100 para los 400, 800 y 1000 metros.

Con clase y aceleración, Glass Slippers superó el desafío que significaba correr con el codo cort de Keeneland y también los varios rivales que tenía por delante en el derecho, cuando llegaba la hora de atropellar. Una vez adelante, resistió a pie firme para consagrarse.

Preparada por Kevin Ryan y recibiendo una conducción plena de coraje por parte de Tom Eaves, Glass Slippers “regaló” dinero en el totalizador, pagando 22,40 dólares por cada dos apostados, una “fortuna” para aquél que hubiera estudiado a fondo la carrera. Con apenas 4 años y reservada del Bearstone Stud Limited, Glass Slippers redondea ahora una campaña con 7 triunfos en 17 presentaciones, llevando sus ganancias ahora cómodamente por encima del millón de dólares. Joven para una categoría como la de los velocistas, Glass Slippers tiene todo el futuro por delante, como para soñar con las pruebas internacionales de los Emiratos Arabes Unidos o esperar la próxima temporada europea para volver a verse las caras con Battaash.