Conducido por Adam Kirby y al cuidado de Clive Cox, se lució en la prueba más importante del viernes en Royal Ascot

Caballo bueno Golden Horde, que ratificó su perfil de velocista de primera con una clara victoria en Commonwealth Cup Stakes (G1-1200 m, césped), la carrera más importante en la cuarta fecha de Royal Ascot 2020, este viernes.

Ya con gran parte del mitin en la historia, y a la espera de lo que será un sábado estupendo, el hijo de Lethal Force y Entreat (Pivotal) hizo el trámite de un extremo al otro, manteniendo a raya a la potranca estadounidense Kimari (Munnings), con la que el entrenador Wesley Ward y el jockey Frankie Dettori se quedaron las ganas de volver a gritar en la fiesta de la Reina.

Para nada fue sorpresa la actuación del ganador, que en 2019 había tenido una campaña estupenda en los 6 furlongs, la distancia en que cumplió cada una de sus 7 salidas a la fecha. Ganador del Qatar Richmond Stakes (G2) en Goodwood, luego sumó dos labores de sumo valor en el plano de los G1, siendo tercero de Earthlight (Shamardal) en el Darley Prix Morny (G1) de Deauville y escoltando al mismo rival en el Juddmonte Middle Park Stakes (G1) de Newmarket, a tan sólo el pescuezo.

Fresco, listo para dar el salto, Golden Horde reprisó de forma inmejorable en el Commonwealth, cruzando el disco con 1 1/2 cuerpo de ventaja sobre la mencionada Kimari y con otros 2 1/2 hasta Ventura Rebel (Pastoral Pursuits), el tercero.

La contracara la ofreció Lope y Fernández (Lope de Vega), el favorito y que venía de llegar tercero de Siskin (First Defense) hace una semana en las Tattersalls Irish 2000 Guineas (G1). Desconocido, ahora fue sólo undécimo entre dieciseis participantes, sintiendo demasiado la reiteración de esfuerzo y el brusco achique en la distancia.

Golden Horde le obsequió la victoria número 8 en Royal Ascot tanto a Clive Cox, su entrenador, como a Adam Kirby, su jockey, y ambos dejaron sus sensaciones sobre la gran conquista del potrillo.

Dijo Cox: “Ya el año pasado había demostrado su potencia siendo placé de G1 y ganando el Richmond; nosotros sabíamos que ahora iba a dar ese paso adelante en lo físico lógico por su maduración. Ya era un gran caballo, pero ahora saltó de categoría. Es pura clase, con gran temperamento y con el que es fácil trabajar; si a eso le sumamos su capacidad para adaptarse a cualquier tipo de superficie… Es hijo de Lethal Force, con el cual ganamos el Diamond Jubilee aquí mismo, y eso también es una satisfacción especial. Lo bueno con Lethal Force que siempre mejoró con la edad; a los 4 fue mejor que a los 3; a los 5 fue mejor que a los 4…”.

Consultado sobre el futuro y la cercanía de la July Cup (G1), en Newmarket, agregó: “Me gustaría pensar que ese será nuestro próximo objetivo. Esta carrera ayudó seguro a que se terminara de poner; con los sprinters, muchas veces, darles una carrera es importante”.

Kirby, en tanto, se mostró emocionado de haber conseguido una victoria tan potente en equipo con Cox: “Clive es como un padre para mí. Siempre tuvimos una gran relación y eso hace a todo. El me conoce y yo lo conozco a él, y somos muy honestos el uno con el otro. Por eso es que nos va tan bien juntos. Tuve la suerte de correr a varios velocistas, pero Golden Horde está entre los de arriba de todo en esa lista”.