El hijo de Fortify y la G1 Stormy Nimble se impuso en los 1300 metros del Husares

SANTIAGO DE CHILE, Chile (Especial para Turf Diario).- Le costó 12 actuaciones a Grande Pelusa salir de perdedor aquí, pero desde que lo consiguió su campaña cambió radicalmente. De ese potrillo al que le faltaba solidez, pasó a convertirse en un ejemplar mucho más maduro.

Primero repitió en el plano condicional, luego pagó el derecho de piso desembarcando en los clásicos con un sexto en el Luis Larraín P. (L) y ahora consiguió volver a festejar, aunque por primera vez en lo jerárquico, quedándose este viernes con el Husares, disputado sobre 1300 metros y en la pista de arena normal.

Defendiendo los reconocidos colores del Stud Cariblanco, el hijo de Fortify que crió el Haras Santa Inés derrotó por 3/4 de cuerpo al gran favorito Paolosi (Passion for Gold), mientras a 2 largos El Obrero (Ernest Hemingway) ocupaba la tercera colocación, todo tras 1m17s80/100. 

Grande Pelusa tiene por madre a la notable Stormy Nimble (Bernstein), ganadora en San Isidro de los grandes premios Eliseo Ramírez (G1) y 1000 Guineas (G1) y generosa al máximo en el haras, como que también produjo a Nastia (Fortify), titular del Gran Premio Selección (G1); a Joy Nidera (Fortify), vencedora en el Clásico General Luis María Campos (G2) y a Hat Ninja (Hat Trick), que supo vencer en los clásicos Provincia de Buenos Aires (G2), Ensayo (G3) y Progreso (G3) y es actualmente padrillo en el Haras Chenaut. Stormy Nimble también es madre del placé de G1 Nixon Joy (Fortify).