Ocurrió en la séptima carrera, cuando se fracturó Pibe Asiático, su monta; Alexis Páez también cayó, aunque sin consecuencias

Momentos de angustia se vivieron al cabo de la séptima competencia de este viernes en el Hipódromo de Palermo, cuando a la altura de los 200 metros Pibe Asiático (Asiatic Boy) se quebró su mano derecha, rodando aparatosamente y provocándole un durísimo golpe al jockey Héctor Rivero. A sus patas, nada pudo hacer Alexis Páez para esquivarlo con Wenty Point (Gradepoint), y también cayó, aunque con mayor “fortuna”.

Según el parte oficial enviado por el circo porteño, Rivero sufrió politraumatismos y un TEC (traumatismo encéfalocraneano) grave, con pérdida de conocimiento, siendo derivado a la Clínica Bazterrica. Al momento, el jockey se encuentra internado allí en la unidad de cuidados intensivos con pronóstico reservado. Páez no tuvo más que algunos golpes menores y los efectos propios de la caída.

En lo que respecta a las pruebas condicionales, bien temprano se corrió el Premio El Margot (1200 m, césped), para potrancas de 2 años perdedoras, donde la tercera fue la vencida para Lucy May, que después de un par de cuartos puestos, consiguió abandonar la última de las categorías.

Sin dudas resultó influyente la llegada a la grama de la pupila de José Gadea, una hija de Cima de Triomphe y Lucinda Halo (Southern Halo) criada por el Haras Santa Inés y defensora del Stud Doña Cuca. Conducida por Pablo Falero, nunca vino demasiado lejos Lucy May (foto), que cerca del disco tuvo la potencia necesaria como para cortar el vuelo de la favorita La Clandestina (Compasivo Cat), que se venía de un viaje. De 3/4 de cuerpo fue la diferencia entre ambas, al cabo de 1m9s92/100.

Otro de los turnos interesantes del día fue el inicial, el Premio Víctor Wild (1200 m), para caballos de 3 años titulares de dos conquistas, sirvió para un prometedor éxito del favorito Sebi Moro (Sebi Halo y Ever Candy, por Candy Stripes, Haras El Paraíso), dando cuenta por 1 cuerpo de Indómito Roman (Roman Ruler) tras 1m8s85/100.

También merece mención el ascenso de la enorme tordilla Yumara Chica (Cityscape y Yumba Fitz, por Alpino Fitz, Marcela R. Bucheler), que tras llegar tercera como perdedora en el Clásico Doria, volvió a su categoría para alcanzar su primer festejo al cabo de tres salidas. Montada por Luciano Cabrera, tuvo tropiezos durante el desarrollo, pese a lo cual dominó al promediar el derecho para vencer por 3 cuerpos y en 1m8s5/100 para las doce cuadras.