El hijo de Equal Stripes le dividió la cancha a sus rivales y se quedó con el Derby 2020; Sharkan terminó como escolta

El Gran Premio Nacional (G1-2500 m, arena) – Copa Diego A. Maradona fue la carrera sin equivalencias que podía adivinarse desde la previa. La aparición de un potrillo altamente competitivo como Great Escape terminó por dividirlo en dos, imponiéndose por el inusual margen de 15 cuerpos, una distancia totalmente antojadiza, pues tranquilamente hubieran podido ser 20 ó 25.

Fue un stand up lo del zaino del Stud La Frontera, la divisa tan exitosa del mendocino Francisco Fraguas, ese del que ya había dado un adelanto cuando salió de perdedor con igual contundencia sobre los 1800 metros porteños , tras debutar en el Gran Premio Estrellas Juvenile (G1), a las apuradas.

La misma arena donde Jorge Mayansky Neer le saca lustre por las mañanas fue el escenario de su salto a la eternidad y, también el comienzo de una campaña en el plano de los clásicos sobre la que habrá que esperar para sacar mayores conclusiones.

El Nacional de la pandemia reunió un grupo de participantes tenue, cerrando un proyecto selectivo express y que nadie terminó de entender porqué los hipódromos argentinos quisieron sacarse de encima de la manera que lo hicieron, en lugar de pensar en el bien común y atrasarlo, como hicieron todas las hípicas del mundo; o casi todas. Y, en ese panorama agotador y donde un abanico ínfimo de la generación pudo participar (después pedimos a los propietarios que compren caballos…), Great Escape dejó bien clarito que es una cuadra mejor; o dos, vaya uno a saber.

Fue un juego de niños el Derby para el potrillo nacido en el Haras Abolengo, cuna inagotable de protagonistas centrales de nuestra hípica, y mucho más en las distancias clásicas. Juan Cruz Villagra dejó que Winery (Fire Slam), primero, y Sarfo (Equal Talent), después, se movieran un ratito al frente, se aburrió de tener en la recta opuesta y cuando empezó a darle rienda a su carta ya el resto debía empezar a pelear por los placé.

Pisó la recta con ventajas amplias y las fue estirando con el tranco largo típico de fondista, hasta acumular los mencionados 15 largos sobre Sharkan (Treasure Beach), cuyo segundo lugar debe considerarse heroico después de correr en poco más de dos meses las Estrellas, la Polla de Potrillos (G1), el Jockey Club (G1) y el Nacional ; y siempre bien.

Al anca, Mr Globalizado (Global Hunter) fue tercero, con los perdedores Pepe Joy (Fortify), Sólo Candombe (Equal Stripes) y Corazón Corazón (True Cause) completando el marcador a medio, 1 1/2 y 8 largos. El resto fue llegando en fila india y cómo pudo, quedando separados el primero con el último por 58 1/4 cuerpos. El tiempo de 2m37s78/100 no pasará a la historia, pero ante el estado pesado de la pista, fue aceptable.

Para Villagra, el de Great Escape fue su primer festejo en el Gran Premio Nacional (G1), pero el tercero para Jorge Mayansky Neer, que ya había levantado la preciada copa en 2013 con Cooptado (Equal Stripes) y en 2017 con Roman Rosso (Roman Ruler). Para Equal Stripes, el fantástico padrillo argentino, también llegó el triplete en el Derby, tras las victorias del mencionado Cooptado y de For the Top, hace un par de años.

Parte de una familia base del elévage nacional, la 3-b, la de Veneta (Foxglove). Great Escape ganó el Gran Premio Nacional por lo que quiso y como quiso y cerró un proceso selectivo que, da la sensación, no será recordado como el más generoso. Claro, ahora Great Escape tendrá la responsabilidad de ratificar en el futuro un triunfo tan espectacular y que llenó de orgullo y alegría a su gente.