El padrillo del Haras Vikeda está teniendo una temporada reveladora, con casi 10 por ciento de hijos ganadores clásicos sobre los que corrieron

Diego H. Mitagstein

En las últimas décadas, el turf argentino ha sido un fuerte refugio para líneas paternas que en otros países de los principales del planeta turf cayeron en dehuso o simplemente no respondieron cómo se esperaba. Como en cualquier actividad, las modas mandan y ramas como las de Mr. Prospector (Raise a Native) o Northern Dancer (Nearctic) han encontrado mucho mejor terreno para su desarrollo en ese primer mundo hípico.

Tampoco es algo que aquí se de “por elección”. En muchos casos, la casi siempre débil situación económica del país obliga a los criadores de caballos de carrera a agudizar el ingenio (además del lápiz, claro…) y buscar alternativas a lo más solicitado del mercado. Encontramos así los buenos desempeños de hijos de Buckpasser (Tom Fool) o Caro (Fortino), casi “olvidados” por la hípica más grande, o el caso más puntual, quizás el más determinante, y también vigente de de Blushing Groom (Red God), uno de los grandes continuadores de la “sangre” Nasrullah (Nearco).

Sus hijos Candy Stripes y Shy Tom fueron notables reproductores, son grandes abuelos maternos y, en el caso de aquél, también hoy bien actualn a través de sus hijos, con Equal Stripes portando la bandera. 

Casi todos los padrillos de la línea de Blushing Groom que desembarcaron localmente han funcionado, y cabe traer al recuerdo el caso más modesto de Montreal Marty (Mt. Livermore), nieto de Blushing Groom y que con escasísimas posibilidades desde el Haras Las Camelias supo ofrecer campeones como Paga y el G1 El Realizado.

Tampoco se puede olvidar a Morning Bob (Blushing Groom), que con un puñado de sus crías llegadas en vientre desde los Estados Unidos alcanzó la gloria de la mano de El Sultán. el mejor dos años de 1994…

Mt. Livermore es hoy noticia gracias a uno de los padrillos que en base a su generosidad se han convertido en trending topic en estos últimos meses: Greenspring, hijo de Orientate -que aquí produjo a la G1 Lady Sprinter y a la clásica Queen Pasion, como para ratificar la afinidad…-, a su vez, por Mt. Livermore.

Importado por el Haras Vikeda, las crías de Greenspring han roto todos los moldes, y sólo en la última semana ha ganado los clásicos Asociación Bonaerense de de Propietarios de Caballos de Carrera (G3) y Racing Seattle, merced a las gestiones de Che Zorro y Trikini Girl.

No es tampoco una casualidad que Greenspring se haya revelado desde el Haras Vikeda como un padrillo exitoso y cuya mejor producción seguramente esté por venir. El feeling de su línea paterna con la genética argentina no es el único punto fuerte en el análisis. También dueño de una rama materna sumamente corredora, el propio zaino colorado que nació en 2005 tuvo una campaña de pistas excelente.

Corrió sólo 8 veces, y terminó primero en cinco de ellas, siendo segundo en otras dos, con apenas un no placé y 205.780 dólares recolectados en premios. Con éxitos condicionales en Charles Town, Delaware Park y Laurel Park,  fue justamente en este último hipódromo donde se despidió ganando en el tiempo record de 1m20s95/100 el General George Handicap (G2), sobre 1400 metros y en la arena. Antes, en Aqueduct, había perdido por apenas medio cuerpo ante Cherokee Country (Yonaguska) en el Fall Highweighted Handicap (G3-1200 m), siempre en la arena.

Greenspring desembarcó en la Argentina a fines de agosto de 2011, y esa misma temporada, ya tarde, comenzó su actividad en la reproducción. Sirvió 44 yeguas, de las que nacieron 27 crías. Desde 2012 sus libros promediaron unos 60 vientres y con el paso del tiempo y la mayor cantidad de sus hijos llegando a las pistas los resultados fueron mejorando y creciendo en cantidad y calidad, llegando a este presente donde está en boca de todos.

Según las excelentes estadísticas que aporta la nueva página del Stud Book Argentino, Greenspring tiene a la fecha 294 crías nacidas, de las cuales 92 corrieron y 51 ganaron, 8 de ellos en el terreno clásico. A los mencionados Che Zorro y Trikini Girl, deben sumarse la excelente velocista Misty Spring, la millera College Girl, y los no menos corredores Madonna Girl, Che Evasor, Dargreen y Che Invasor. Swiss Girl, Bacana Girl, Caprichos, Trojan War, Bonita Springs y Marilyn Spring son otros nombres que han mostrado excelente aptitud corredora.

Greenspring sirvió su libro más numeroso y de mejor calidad en 2018, compuesto por 83 yeguas madre, y seguramente el lote sea mayor en la actual temporada. El éxito de sus crías parece haber llegado para quedarse, transformándose en una de esas opciones exitosas que se apartan de las ramas más tradicionales entre los padrillos y, de paso, ratificando una química excepcional de la línea Blushing Groom con el elevage nacional.