El preparador viajará desde San Isidro para intentar ganar la carrera de La Punta con el hijo de Manipulator, que cumplió una excelente primera campaña allí y fue tercero en la versión de 2020

Gustavo Scarpello ya hace más de 3 décadas que desanda su trayectoria como exitoso entrenador en el Campo 2 del Hipódromo de San Isidro, pero jamás olvida que se hizo en el interior. Pampeano, y hoy caminando la cancha cada mañana con Franco, su hijo, que sigue sus pasos, disfrutó de un gran 2021 y se ilusiona con que la actual temporada le depare alegrías aún más grandes.

Mani Boy llevará al profesional por segunda vez en su vida a correr el Gran Premio Vicente Dupuy (G3) en el Hipódromo de La Punta, en San Luis, y espera el desafío con optimismo y ganas, a sabiendas de que tiene en sus manos un caballo competitivo y que pueda ayudarlo a borrar el gusto amargo que le dejó aquella aventura de 2010 con Frío Wells (Poliglote), que terminó noveno de Star In You (Mutakddim) tras sufrir un inconveniente en la partida que condicionó su actuación.

“El caballo llega bien y muy descansado, porque ganó su última carrera a fines de diciembre en San Isidro, el Handicap República de Francia, sobre los mismos 2400 metros que le esperan ahora en La Punta. Sabemos que damos algunas ventajas por viajar, y por una cancha que tiene sus dificultades; de todas formas, hizo su primera campaña allá, aunque ahora está más adaptado a las condiciones de San Isidro, porque ya hace un tiempo lo tenemos”, cuenta Gustavo a Turf Diario, esperanzado en tener un buen resultado en la carrera que entregará 3 millones de pesos para su ganador.

Efectivamente, el hijo de Asiatic Boy defensor del Stud El Tole ganó en La Punta el Clásico Ensayo, además de haber sido segundo en el Estrellas Juvenile y tercero en la versión 2020 del propio Dupuy, datos para nada menores para este regreso a “sus viejos pagos”.

Suma Gustavo: “Viaja Iván Monasterolo a correrlo, que lo conoce bien y siempre es importante. Sus dueños son de Villa Mercedes y tienen caballos en La Punta, por lo que para ellos es más que importante ir a correr una carrera como el Dupuy; es una forma de apoyar el turf del interior, que está siempre muy dentro mío. En nuestra experiencia anterior no tuvimos suerte porque Frío Wells saltó para arriba y se dio contra la gatera; era un caballo puntero y ya quedó mal en el desarrollo y perdió toda su chance”.

El cuidador cuenta que Mani Boy viajará hasta La Punta el jueves por la noche con los caballos que llegarán desde La Plata y con Si Socios (Star Dabbler), la otra carta de los máximos y que revista a las órdenes de Juan Javier Etchechoury. “Llegará viernes por la mañana, lo revisaremos, hará algo muy livianito y a correr, ya está todo el trabajo hecho”, finaliza Scarpello, que pasará primero por su casa en Santa Rosa, La Pampa, para luego llegar a San Luis.

Fanatic Boy (Mat Boy), Greek Critic (Tough Critic), el campeón Touareg (Easing Along), As de Pik (Lode), Duvets (Mutakddim), Biondi (Luhuk), Bahiaro (Incurable Optimist) y Joy Tesalina (Fortify) fueron algunos de los caballos que le permitieron a Scarpello sumar clásicos en su trayectoria. La ilusión está en que Mani Boy agregue su nombre a la lista en el esperado Dupuy del regreso.