El jockey logró 4 triunfos en la fecha del lunes en Palermo y ya está en persecución del Francisco Leandro, que terminó “zapatero”

RIYADH, Arabia Saudita (Nota oficial).- Rick Dutrow ha descripto a la estrella de su cuadra, White Abarrio, como en una zona similar a la que se encontraba cuando ganó el Breeders’ Cup Classic (G1), mientras se prepara para participar en la Saudi Cup de 20 millones de dólares este sábado, la carrera principal de la reunión de dos días de la Saudi Cup.

El llamativo tordillo de cinco años ganó de manera impresionante el Classic en Santa Anita en noviembre último y ahora aspira a conseguir la carrera más valiosa del mundo, la Saudi Cup, sobre 1800 metros.

Dutrow reflexionó sobre su éxito en la Breeders’ Cup para un vídeo previo a la carrera más valiosa del mundo: “Sabía que era el ganador cuando giraron la curva hacia la meta. No tuve muchas palabras para él, estaba hablando con Irad -Ortiz Jr-, le di un abrazo, se lo merecía”.

Tras la Breeders’ Cup, el Príncipe Faisal Bin Khaled Bin Abdulaziz compró a White Abarrio, por lo que correrá el sábado con los colores de su Red Stable.

Dutrow, radicado en Estados Unidos, se muestra claramente ilusionado ante el reto que le espera en Arabia Saudita: “Todo el trabajo se hizo con él y está en una zona en la que desearía que todos los caballos de la historia estuvieran. Cuando corrió en la Breeders’ Cup, estuvo todo el día metido en su box. Este caballo se parece tanto a un ser humano, es tan consciente de todo lo que tiene que ver con él. No quería salir a por sus caramelos, y se tomaba en serio lo que estaba haciendo. Es emocionante, si hace eso aquí, ¡voy a estar relamiéndome todo el camino hasta el paddock con él”.

La galopadora habitual de White Abarrio, Emily Ellingwood, se hizo eco de los comentarios de Dutrow: “No hay demasiada presión, Rick y yo nos comunicamos a diario. Dejamos que el caballo nos diga lo que quiere hacer y nos basamos en cómo lo está haciendo.

“Después de la Breeders’ Cup, trotamos mucho, le dimos tiempo libre, le dejamos recuperarse. Corrió una gran carrera y estamos muy orgullosos de él, así que definitivamente está listo para el siguiente paso. Se siente al 110 por ciento, prácticamente igual que cuando empezó la Breeders’ Cup”, declaró.

Para Dutrow, lo único que se interpone entre la estrella de su cuadra y la gloria en la Saudi Cup es si su caballo podrá adaptarse tras el largo viaje desde Estados Unidos.

Dutrow declaró: “Acaba de galopar esta mañana y tenía buen aspecto. Lo mejor es ver la cara de Emily después del trabajo, es impresionante. Te das cuenta de que es imposible que lo esté haciendo mejor.

“Lo único que tiene que hacer es superar el tráfico que vaya a tener de la manera correcta. Si lo hace, será un rival difícil de batir, porque esta milla y un octavo con una curva, parece como si le llamaran y le dijeran: ‘Eh, ¿qué quieres hacer aquí?’, y él les dijera: ‘Que sea una milla y un octavo con un codo'”.

Para el equipo de Dutrow, la emoción de participar en la carrera más valiosa del mundo es ahora palpable.

“Estoy temblando, esto es emocionante, una carrera por 20 millones de dólares, ¡mi madre se está volviendo loca! Mi padre solía correr por 10.000 dólares… éramos tan felices, ahora una carrera de 20 millones, no se lo puede creer”.