Tras varios meses de inactividad, la hija de Knockout se llevó el Producción Nacional (L)

Una larga inactividad y rivales de fuste eran escollos duros para la reprise que enfrentaba este viernes en el césped del Hipódromo de San Isidro Happy Cross. En una demostración de categoría, y guiada con su mano experta de siempre por Gustavo Calvente, la hija de Knockout superó aquellos escollos y alcanzó una gran victoria en el Clásico Producción Nacional (L-1000 m), ratificando su pertenencia a la alta gama de los velocistas en grama.

Al cuidado de Héctor Calvente, papá de Gustavo, la zaina se había despedido a mediados de febrero y tras sorprender a todos superando a los machos en el Clásico General Viamonte (G3), aunque ahora, en su vuelta, ya no fue inesperada su labor.

Largó ligero Happy Cross, que rápido se pegó a los palos y sacó un par de cuerpos de ventaja. Podía pensarse que ese vértigo y la inactividad le pasarían factura en la parte final, pero guapeó la defensora de la caballeriza Aladino para contener por media cabeza y media cabeza las atropelladas de Elveda (Manipulator) y Vigata (Luck Money), mientras Shades of Rose (Sebi Halo) perdía puestos sobre el disco tras perseguir a la ganadora desde el salto. Carameliza (Le Blues), la favorita, fue apenas sexta, todo tras 56s99/100.

Happy Cross está de regreso y lista para seguir dando que hablar en las carreras cortas sobre la grama, con el sello de “los Calvente”.