El hijo de Hat Trick se reencontró con la victoria luego de más de 5 meses en el Clásico Blend (L) de Palermo

La atropellada de Hat Mario volvió a ser letal. Después de más de 5 meses el hijo de Hat Trick se reencontró con la victoria, tras dos derrotas previas esta temporada, quedándose con el Clásico Blend (L-1600 m, césped normal, la prueba más importante de la muy atractiva jornada de lunes en el Hipódromo Argentino de Palermo. El héroe que tuvo en diciembre el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1), en San Isidro, regresó a la grama tras un fallido intento en la arena para el Gran Premio de las Américas – OSAF (G1), y “Los Cantores” volvieron a tener una alegría.

Conducido al centímetro por Gustavo Calvente, el zaino preparado por Hugo Pérez, pero presentado por Pablo Guerrero, aprovechó al máximo en la recta final el tren veloz y un tanto sorpresivo que propuso Classic Rye (Catcher In the Rye), que, enojado, sacó varios cuerpos al frente temprano. City Wonder (Grand Reward) fue el encargado de perseguir al líder, mientras Hat Mario quedaba más retrasado y por dentro, sacando a mitad de cancha al pisar la recta.

Los problemas empezaron por los 400 metros para Classic Rye, con varias cargas que le pusieron presión, aunque sólo cedería a menos de una cuadra del disco ante la estocada del ganador, que terminaría imponiéndose por medio largo sobre Willander (Sigfrid), segundo en el disco por apenas la cabeza sobre Classic Rye; a medio pescuezo, Guanahani (Pure Prize) terminó cuarto, todo tras 1m36s84/100.

Cerca ya de los seis años, Hat Mario mantiene su buena forma, llegó a su octava victoria sobre 24 presentaciones, pasó de largo la barrera de los 4 millones de pesos en premios y dejó en claro que sigue siendo uno de los mejores caballos de la actualidad en la media distancia sobre césped. No será la último estrofa para el caballo de Los Cantores…