El caballo argentino le tomó el gustito al triunfo y ahora se impuso con contundencia en una prueba sobre 2200 metros

QUEENSLAND, Australia (Especial para Turf Diario).- Dicen que lo que cuesta vale doble. Y también que cuando se le toma el gustito al triunfo, cuesta bajarse de ese pedestal. Le tomó casi una vida al campeón argentino He Runs Away ganar su primera carrera en el exterior, aunque, paradójicamente, repetir le llevó apenas un par de semanas.

En otra interesante demostración, el hijo de Heliostatic se lució durante la madrugada nuestra del sábado venciendo en la cuarta prueba de la jornada en Doomben, el Special Plan Management, una competencia de hasta 80 puntos de rating y que se resolvió sobre 2200 metros en el césped.

Favorito, y cargando 55 1/2 kilos, el zaino preparado por Chris Waller vino sobrando a sus rivales durante la mayor parte del desarrollo, entró en acción por dentro en la recta y, luego de cambiar un carril, arrancó con mucha fuerza para pasar de largo al irlandés Fields of Yulong (Galileo) y vencerlo por 3/4 de cuerpo al cabo de 2m16s81/100, rematando los 600 finales en estupendos 34s31/100.

Desde que el experimentado Mark du Plessis se subió al caballo propiedad de Y H Yue su desempeño cambió. Y la clave para que tantos arrimes se convirtieran en este par de esperanzadores triunfos fue no venir tan lejos en los desarrollos; especular, atropellar, pero desde puestos secundarios y no de zaguero. Siempre se quedaba corto He Runs Away, o “parejeaba” en los tramos finales, pero ahora explota fuerte cuando arranca, para, una vez al frente, sí mantener un ritmo veloz.

Con 7 años y 35 actuaciones a cuestas, el ganador de los grandes premios Jockey Club (G1) y Nacional (G1) de 2016 en San Isidro y Palermo, respectivamente, recuperó la confianza con dos festejos al hilo y vuelve a soñar con animar en el futuro esos clásicos donde tanto se lució de potrillo. Nunca es tarde en materia de caballos, y para He Runs Away la frase trillada calza a la perfección.