El campeón argentino animará este sábado un handicap abierto y aparece como favorito, ante 8 rivales y cargando sólo 54 kilos

DOOMBEN, Australia (Especial para Turf Diario).- El desarrollo y la pista pesada no ayudaron en nada a He Runs Away en su última actuación hace un par de semanas en Rosehill Gardens, cuando quedó tercero en un handicap de hasta 78 puntos de rating y que se corrió sobre 2400 metros. Por eso, Chris Waller, el entrenador del veterano campeón argentino, volverá a la carga este sábado, presentándolo en otro handicap, pero con 2200 metros de recorrido y sobre el césped del hipódromo de esta ciudad.

Carrera abierta, tiene al hijo de Heliostatic como gran favorito, que de responder, alcanzaría su tercer triunfo en este país en sus últimas cuatro presentaciones, después de haber arrimado repetidamente, sufriendo varias veces con trámites complicados y otras con los terrenos blandos que no lo dejan rendir al máximo de su potencial.

Con Michael Cahill designado para conducirlo, y portando livianos 54 kilos, He Runs Away arrancará desde la puerta número 2 y tendrá sólo 8 oponentes por delante y da la sensación de que la oportunidad de seguir con la racha positiva pensando en poder volver a los clásicos es excelente.

Carreras son carreras, pero el único que da la sensación de poder convertirse en una piedra en su zapato es Morton’s Fork (Ad Valorem), aunque cargará 58 kilos, una ventaja importante para el caballo nacido en el Haras Santa María de Araras. De 7 años, el australiano acaba de terminar tercero muy cerca en la Rosehill Gold Cup y antes había sido quinto a menos de 3 cuerpos en el Craven Plate (G3), en Royal Randwick, contando con una interesante experiencia jerárquica.

Como una tercera opción aparece el neocelandés Trusty Lad (Reliable Man), que corrió fenómeno hace menos de dos semanas en una prueba local de rating hasta 90, cruzando el disco en tercer lugar, a nada de l vencedor.