El caballo argentino correrá este miércoles una prueba accesible en Canterbury Park Racecourse, Australia, sobre 1900 metros

KING STREET, Canterbury (Especial para Turf Diario).- Este miércoles He Runs Away volverá a correr en Australia. Será la tercera presentación del campeón argentino en ese lejano país, todavía adaptándose a una hípica que tiene sus secretos y a la que generalmente se tarda un tiempo en amoldarse.

Tras un debut aceptable allí, la pista pesada le quitó toda posibilidad en su segunda salida. Ahora irá más arriba en la distancia y tratará de ponerse a tiro y de empezar a ofrecer señales positivas. Será en la cuarta carrera de Canterbury Park Racecourse, un handicap de hasta 70 puntos de rating y que se disputará sobre 1900 metros en el césped.

El hijo de Heliostatic tendrá el “respaldo” del equipo que llevó a la gloria a la inolvidable Winx (Street Cry), pues está al cuidado de Chris Waller y será conducido por Hugh Bowman. Serán 9 sus rivales esta vez, con una suelta bastante mejor con respecto a su gestión anterior, pues arrancará desde la puerta uno.

Ganador de los grandes premios Nacional (G1) y Jockey Club (G1) de potrillo en Argentina, y de pálido paso previo por los Emiratos Arabes Unidos y por Hong Kong, He Runs Away tendrá como principal adversario a Flinders (Adelaide), también preparado por Waller y que acaba de salir de perdedor sobre una milla en Warwick Farm.

Otro nombre que puede ser bravo para el argentino es el de Miyake (Deep Impact), el restante de los caballos atendidos por Waller en la nómina. En su caso, viene de fallar en el mencionado Warwick Farm después de un buen segundo en esta pista. Como el favorito, es titular de apenas una victoria.