Fue segundo al pescuezo en el Knickerbocker Stakes y ahora pondrá proa hacia la gran cita del mes próximo

ELMONT, New York (Especial para Turf Diario).- Perdío Hi Happy, es cierto, pero el crack argentino cumplió una muy buena actuación y quedó listo para lo que será el desafío más importante de su campaña: el Breeders’ Cup Turf (G1) del próximo 4 de noviembre en Churchill Downs.

El desafío para el hijo de Pure Prize en el Knickebocker Stakes (G2-1800 m, césped), pasaba por el brusco recorte en la distancia, teniendo en cuenta que hace tiempo ya está preparado para correr sobre 2400 metros, habiendo tenido que dejar su gatera libre en el Joe Hirsch Turf Classic (G1) por el estado pesado de la pista, hace poco más de una semana.

Se sabe, son ritmos de competencia diferentes, y que a ejemplares que se muestran en la larga les cuesta manejar; no tienen tanta aceleración, si más capacidad para galopar. Y lo sufrió el alazán, que persiguió siempre al francés Blacktype (Dunkerque), que aprovechó esa mayor velocidad al pisar la recta hasta sacarle un par de cuerpos.

Luis Sáez continuó trabajando sobre Hi Happy, conocedor de las condiciones que se daban, y el crédito de La Providencia empezó a descontar conforma pasaban los metros hasta caer por apenas el pescuezo, siendo gran favorito en las apuestas. No es un detalle menor que Hi Happy no encontró otra vez piso firme, aunque estaba bastante bien para la lluvia caída en los últimos días.

Hi Happy necesitaba una carrera antes de la Breeders’ Cup, y por eso se tomó el paso del Knickerbocker Stakes. Casi termina en festejo, aún con más cuestiones en contra que a favor. El Turf será una carrera durísima, con los mejores exponentes de la categoría, de aquí y de Europa, hasta con la posible presencia de la gigantesca Enable (Nathaniel). Entre esos monstruos estará Hi Happy si todo va normal. El campeón tiene más que merecida esa oportunidad.