La caballeriza del sanjuanino se quedó por cuarta temporada consecutiva con la carrera de La Punta

LA PUNTA, San Luis (De un enviado especial).- Eran una banda en la foto tras el triunfo de Elmaestrodelarte (Art Master) en el Gran Premio Vicente Dupuy (G3), el último domingo en Hipódromo La Punta. Otra vez la gente del Stud La Nona, encabezados por Horacio Muñoz, su propietario, se quedaba con toda la alegría en la carrera más importante de cada temporada en el interior del país, en un récord de 4 ediciones consecutivas.

El hombre, alto, con camisa blanca, estaba sorprendido; shockeado. No podía creer lo que estaba viviendo… “Pensar que nos ilusionamos con alguna vez ganar y ahora hemos logrado todo esto”, lanza ante la prensa, mirando lejos.

Es cierto. Cuesta convencerse que pudo sacarse la foto por 4 años al hilo. Primero fue con Gallileo’s Town (Speighstown), después con Laureliano (Roman Ruler), hace doce meses gracias a Atlas Again (Harlan’s Holiday) y ahora con el alazán que llegó a sus manos hace tan sólo unos meses, para empezar a darle forma a tanta ilusión.

“Estábamos conformes con todo lo que habíamos conseguido, y esto es ya como mucho, impensado, imposible de soñar. La mayor satisfacción para mí es poder disfrutar de la pasión por el turf en familia, porque todos me acompañan. Sin ellos no podés dedicarte a esto, y es un gran gusto personal ir todos juntos para todos lados donde nos toque correr”, explica Muñoz, sanjuanino.

Dice que “A la suerte no la podés dejar sola, tenés que acompañarla, sino nada sale. Nosotros trabajamos para ganar el Dupuy y contamos con un excelente entrenador como Oscar Rébora, que es parte principal de lo que estamos viviendo. Pero, además, venir a correr a La Punta nos da seguridad grande, porque se hacen las cosas en serio y la ley es pareja para todos”.

Horacio Muñoz y su caballeriza La Nona entraron en la historia con esta formidable seguidilla de triunfos en el Vicente Dupuy. Ahora, de cara a lo que vendrá, ¿quién podría quitarles la ilusión de encontrar un caballo para pensar en seguir adelante? Nadie se animaría a negarles esa posibilidad. Los números son terminantes.

Diego H. Mitagstein