En entrevista para Turf Diario TV, el entrenador argentino contó en detalle cómo llega la hija de Orpen para su reprise

Por Diego H. Mitagstein

Ignacio Correas (h.) no puede dejar de ilusionarse con la campeona argentina Didia. Quizás no lo vaya a gritar a los 4 vientos, en una faceta más conservadora y lógica, pero si lo deja entrever cada vez que hace referencia a la hija de Orpen, que el sábado próximo en Fair Grounds abrirá su temporada 2023 tomando parte del Tom Benson Memorial Stakes (L), una prueba con 1700 metros de recorrido en el césped y 100.000 dólares en premios.

La zaina del Merriebelle Stable, los mismos colores que en su momento lució la enorme Blue Prize (Pure Prize), es una de las grandes esperanzas que tiene hoy por hoy la hípica sudamericana en los Estados Unidos. Campeón 3 Años Hembra y Yegua del Año 2021 en la Argentina, está invicta en 2 salidas allí, aunque hace 7 meses que no corre, luego de un pequeño traspié físico y de un breve descanso.

Su primera muestra en el norte fue ganando una condicional en Colonial Downs, cancha a la que regresó para repetir en el Thoroughbred Aftercare Alliance Old Nelson Stakes (L), a mediados de agosto. Ahora llega el tiempo de la vuelta, y este martes cumplió su ejercicio final, con suaves 37s20/100 para los 600 metros en Keeneland, tras pasar 1 kilómetro en 1m2s40/100 una semana antes.

Cuenta Correas con su locuacidad habitual sobre la actualidad de la campeona: “Con ella siempre tengo las mejores expectativas porque es una yegua excepcional. Está todo lo afilada que se puede poner para volver; decir que está en su techo es una locura porque seguramente la próxima carrera va a estar mejor que ahora, pero está muy, muy bien, Vamos con confianza y acá es donde empieza el año, en el que va a tener que competir mucho más que el año pasado. Cuando en 2022 volvimos de Colonial Downs se enfermó un poco, levantó temperatura y por eso perdió la posibilidad de correr en Keeneland, Churchill Downs tenía su césped cerrado y decidimos esperarla.

“Ella viaja hoy para Fair Grounds. Todas estas carreras son duras y, entre las opciones que teníamos, esta era la menos dura. Ya no quedan carreras fáciles para ella, porque es G1, ganadora clásica acá, pero es una linda carrera para volver y quedar lista para ver hasta donde podemos llegar. Tengo fe que vamos a hacer una buena campaña. En la pista de Fair Grounds puede encontrarse cómoda, porque la recta es un poquito más larga, unos 70 metros, que aquí es un montón. La cancha es buena y va a estar firme, que no es un detalle menor”.

Sobre lo que observó en Didia durante estos meses sin ver acción, el entrenador explica: “Creo que maduró, sobre todo físicamente. Mentalmente es una yegua bárbara para entrenar, siempre teniendo cuidado que no se te pase. No se en kilos, pero cuando la vez está mucho más ancha, super bien. Verla cómo trabaja, cómo se siente… Todo te entusiasma. Vincent (Cheminaud, su jockey) dijo el otro día después de que la trabajó que ‘vuela como un pájaro’, calculo que será porque la notó bien”, cierra entre sonrisas.

Por supuesto que primero hay que correr, pero es inevitable no tener un plan con Didia a futuro: “La idea es hacerle una campaña al estilo Dona Bruja (Storm Embrujado). Su gol del año sería en el Beverly D. Stakes (G1), que esta vez se va a correr en agosto en Colonial Downs, donde ya sabemos que le gusta. Pero bueno, hay que correr y nos tiene que ir bien. Keeneland es otra posibilidad, pero ahí dependerá cómo sale de esta carrera. Ella hace todo bien, y lo único que hay que tratar es de no hacer macanas”, cierra sincero.