Los hijos del padrillo de El Paraíso se quedaron con el Urbano de Iriondo (L) y el Melgarejo (L), ambos sobre 1400 metros de diagonal

La jornada del domingo en el Hipódromo de San Isidro terminó con dos hijos de Il Campione (Scat Daddy) luciéndose en los clásicos, aportando para que su padre le descuente algunos pesos a Fortify (Distorted Humor) en la lucha que ambos sostienen por el liderazgo en la estadística nacional de padrillos.

En un Urbano de Iriondo (L-1400 m, césped en diagonal) de bajo tenor, El Exito dejó una sólida imagen y dio otro pasito tras su triunfo entre perdedores; en tanto, el Melgarejo (L-1400 m, césped en diagonal) East of Eden consolidó su imagen ya pensando en un 2024 venturoso.

Fueron los machos los primeros en salir a la pista, con apenas 4 competidores y la figura central de El Exito, que hizo sociedad con Martín Valle para hacerse titular jerárquico con muchísima facilidad, esperando la recta final desde la última posición para atropellar abierto frente a las tribunas y dominar a Don Centauro (Long Island Sound), que había pasado al frente metros antes, y distanciarse fácilmente.

En la meta fueron 3 los cuerpos sobre aquél rival, con Elliptical (Il Campione) en tercero a otros 4 y apenas medio largo por delante de El Despertar (Il Campione), que cerró la marcha, todo tras 1m22s80/100.

A cargo de José C. Blanco, el nieto de Sebi Halo venía de abandonar la última de las categorías y aprovechó de la mejor forma una oportunidad única. Estará en su capacidad descubrir hasta donde es capaz de llegar cuando las cosas se vayan complicando.

En el Melgarejo, en tanto, East of Eden continuó con su camino ascendente, viniendo cerquita de lo que hacía la vanguardista Nanabush (Il Campione), pasó al frente al promediar el derecho y luego fue valiente para mantenerse al frente ante la carga interna de la pampeana Crhys Kissing (South Kissing), segunda a media cabeza, con la puntera en tercero a medio cuerpo, en valiente labor.

Hermana materna de Roundofapplause (Fortify), ganador del Ramírez (G1) uruguayo en enero último, East of Eden le dio otro triunfo fuerte al entrenador Eduardo Accosano en yunta con Iván Monasterolo, pareja efectiva si las hay.