El caballo argentino se quedó con un handicap abierto y que se corrió sobre 2200 metros en Doomben; ahora son 3 sus triunfos al cabo de sus últimas 4 salidas

DOOMBEN, Australia (Especial para Turf Diario).- El gran momento de He Runs Away encontró en la madrugada del sábado un nuevo triunfo, el mejor desde que el campeón argentino desembarcó aquí luego de una muy pálida experiencia en Hong Kong y de correr el UAE Derby (G2) en los Emiratos Arabes Unidos.

A los 7 años, el hijo de Heliostatic parece haberle tomado la mano al ritmo de carrera particular que se tiene aquí y ahora cruzó adelante en 3 de sus últimas 4 salidas, con su única derrota en cancha blanda y desarrollo complicado mediante.

Ahora el pupilo de Chris Waller se quedó con el RQ Naidoc Celebration Race, un handicap abierto y que se corrió sobre 2200 metros en el césped y donde cargó 54 kilos. Estrenando al jockey Michael Cahill en sus riendas, He Runs Away respondió a su condición de favorito en otro trámite bien extraño, ya que Torrens (Adelaide) se disparó adelante con 20 cuerpos de diferencia sin que Matthew McGillivray, su jockey, pudiera hacer nada para impedirlo (incluso lo declaró luego ante los comisarios).

Así, el argentino quedó con el grupo alejado y ya desde los 800 metros finales empezó a arrimarse, para pasar de largo en el derecho y terminar superando por 2 3/4 cuerpos a Happy Go Plucky (Pluck) mientras el placé de grado Morton’s Fink (Ad Valorem) completaba la trifecta a 1 1/4 cuerpo, todo tras 2m13s80/100.

Lo de He Runs Away vuelve a alentar expectativas de verlo correr carreras más importantes, de esas que abundan aquí, sobre todo, en las distancias largas. Con 3 lauros en poco más de40 días en su cuenta, el caballo que supo ganar el Nacional (G1) y el Jockey Club (G1) en Palermo y San Isidro no se olvidó de correr. A seguir soñando, entonces.