Poco le costó trasnformarse en el “aprendiz de moda”; en tres semanas ya consiguió 15 victorias

Apenas un puñado de semanas le bastaron a Lucas Noriega para transformarse en el “aprendiz de moda”. Otra tarde espectacular vivió el profesional en el miércoles del Hipódromo de San Isidro, redondeando un cuatriplete y elevando a 15 el número de sus triunfos por total sobre sólo 118 carreras corridas, habiendo hecho su “debut” en los máximos el 14 del mes último, más allá de algunas actuaciones previas en clásicos exclusivos para ejemplares con campaña en el interior.

Noriega, que ya había dado triplete en Palermo el 24 de junio y otra vez vencido por triplicado en el norte el 28 del mismo mes, arrancó la serie en las riendas de Rosee Nistel (Van Nistelrooy y Ros Roma, por Romanov, Haras Firmamento) y le dio continuidad con Seeking the Storm (Storm Surge y Seeking Ziggy, por Seeking the Gold, Haras San Lorenzo de Areco).

Más tarde volvió a terminar adelante, ahora con Dr. Hanki (El Azor y Hankita, por Network, Luis G. Forgues) y completaría su cosecha en el cierre de la jornada con Datmik Sale (Not for Sale y Ready to Race, por More Than Ready, Haras Arroyo de Luna).

En materia de jerarquías, la única prueba condicional que entusiasmó, al margen del Handicap Cipayo, fue el Premio Lostalo (1200 m, arena), para ejemplares desde los 6 años con tres o más triunfos a cuestas.

En un cierre ajustado, pudo más el mencionado Dr. Hanki, que por pescuezo y 3/4 de cuerpo superó a Tabule (Dynamix) y Enchanted Pure (Pure Prize), aprovechando al máximo el descargo de Lucas Noriega y que le permitió correr de 50 kilos.

Si de economía se habla, el balance para las autoridades fue perfecto, pues turnos de premios bajísimos produjeron una recaudación de 15.026.141 pesos, promediando arriba del millón por competencia. Las cifras ratifican el camino de las últimas semanas, con una evidente reactivación en las ventanillas y que ronda el 20 por ciento con respecto a lo que se venía jugando hasta mayor. Al margen, tan bajo nivel lejos está de entusiasmar al público para acercarse al hipódromo.