El ganador de los grandes premios 2000 Guineas (G1) y Martínez de Hoz (G1), ya está al cuidado de Paulo Lobo en Lexington, Kentucky

El horizonte de esperanzas para el turf argentino y sudamericano en las pistas de los Estados Unidos se amplió en las últimas semanas con un nuevo representante de peso. Se trata del ganador de G1 Imperador, que ya se encuentra al cuidado de Paulo Lobo en The Thoroughbred Center, donde vuelve a hacer equipo con el seguro campeón Ivar (Agnes Gold).

Ambos conformaron en 2019 un tándem de singular jerarquía para la caballeriza brasileña RDI durante 2019 en San Isidro y Palermo, estableciéndose entre los mejores productos de su generación; ahora otra vez volverán a tirar juntos.

Si bien el proyecto de la divisa siempre fue el de buscar figuras de proyección en Argentina para luego enviarlas al norte, en el caso del hijo de Treasure Beach la pandemia ejerció un papel fundamental para acelerar la historia. “La idea era que se quedara un poco más conmigo porque en el primer semestre teníamos varias carreras lindas para él, pero ante tanto tiempo sin actividad sus propietarios tomaron la decisión de adelantar los tiempos y llevarlo con Paulo Lobo”, contó Diego Peña, entrenador de Imperador, en La Revista del Turf, el programa que se emite por ESPN, en su edición de este jueves.

En Duchess Royale (Danehill), Imperador debutó ganando en el Especial José B. Zubiaurre, sobre los 1500 metros de césped del Hipódromo de San Isidro, para luego quedar sexto en el Gran Criterium (G1). Su reivindicación no podía haber sido más veloz, pues rápidamente se quedó con el Gran Premio 2000 Guineas (G1). 

Luego escolta de Don Palco (Orpen) en el Clásico Ensayo (G3), volvería a terminar como escolta en el Gran Premio Jockey Club (G1), a sólo medio pescuezo de Roman Joy (Fortify). Su 2019 se cerró con un meritorio cuarto puesto del brasileño Nao da Mais (T.H. Approval) en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1).

Con la maduración de su lado, fue contundente vencedor de los G1 Nacho Surge (Storm Surge), Roman Joy, Willander (Sigfrid) y Top One Scape (Cityscape) en el Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1), cuando sacó pasaje hacia el Longines Gran Premio Latinoamericano (G1).

La tarde de la prueba continental, para la que aparecía entre los máximos candidatos, su suerte quedaría sellada ante la insólita y desleal maniobra del mencionado Nao da Máis y Carlos Lavor, que se abrieron sobremanera quitándole al zaino toda posibilidad.

Imperador no viajó sólo rumbo a los Estados Unidos, sino que compartió pallet con Intraday (Agnes Gold) e In Love (Agnes Gold), también propiedad de RDI y que ahora están al cuidado de Paulo Lobo.

El primero fue séptimo debutando en el Especial Julio F. Penna y luego sumó dos triunfos consecutivos sobre el césped de San Isidro, saliendo de perdedor sobre 1400 metros y repitiendo luego en 2000 metros por 6 cuerpos sobre Gift of Virtue (Sidney’s Candy). Se despidió de la Argentina con un séptimo en el Clásico Granaderos a Caballo (L).

In Gold, por su parte, fue justamente escolta de Imperador en el Zubiaurre para más tarde vencer sobre 1800 metros y por varios cuerpos en Palermo, cerrando su campaña en la Argentina con un tercero en el Clásico Eduardo Casey (G2) y un cuarto en el Gran Premio Nacional (G1), de Tetaze (Equal Stripes) y Miriñaque (Hurricane Cat), respectivamente.