Con Alejandro García Romero como cabeza, el haras sudafricano Wilgerbosdrift, el Sheikh Mohammed Bin Khalifa Al Maktoum y Fazenda Mondesir, crían en Sierra de los Padres buscando campeones

Por Diego H. Mitagstein

Sierra de los Padres es, fue y será uno de los mejores lugares del mundo para criar caballos de carrera. En rigor, toda la zona cercana a Mar del Plata ha sido base de muchos de los más grandes haras de la historia del turf nacional. Allí se emplazaron Ojo de Agua y Comalal (antes Chapadmalal y Malal Hué), por ejemplo, y allí se sostienen con éxitos resonantes permanentes Firmamento y Santa María de Araras.

En medio de estos dos últimos gigantes de la cría internacional, en la vieja Estancia El Boquerón, se sitúa un emprendimiento que mezcla inversiones internacionales y locales y que es base para el desarrollo de su stock de SPC para propietarios fuertes como el Wilgerbosdrift sudafricano, el Sheikh Mohammed Bin Khalifa Al Maktoum y la reconocida cabaña brasileña Fazenda Mondesir, todos bajo la supervisión de Alejandro García Romero, un hombre que desde hace ya algunas décadas es un vínculo importantísimo para la hípica nacional con el planeta turf.

“El haras empezó la operación como una sociedad en 2007, con 12 yeguas; fue creciendo y hoy entre los tres socios tenemos 29 reproductoras. Si bien en las estadísticas quizás no aparecemos tanto al ser varios criadores diferentes agrupados en un mismo centro de cría, realmente hemos tenido excelentes resultados. En el campo nacieron los ganadores de seis carreras de G1, de 11 pruebas de G2 y de 16 G3, entre Argentina, Brasil y Sudáfrica, sumando además 22 triunfos en clásicos listados, pensemos que nuestra producción promedio es de 14 potrillos y potrancas. Como corren a nombre de Los Criollos, Al Adiyat o Los Criollos los datos se dispersan un poco en los rankings, pero nuestros números son excelentes”, considera García Romero, apoyado en la irrefutable muestra que siempre son las cifras.

La lista de caballos buenos criados allí es amplia e incluye a Immaculate (Hennessy), Blueridge Mountain (Giant’s Causeway) Life for Sale (Asiatic Boy), Met Day (Mutakddim), Ajool (Archipenko), Tahanee (Stormy Atlantic) , también Imperador (Treasure Beach)… Sin dudas el trabajo ha rendido sus frutos, en campos excepcionales.

Wilgerbosdrift y Fazenda Mondesir sólo poseen yeguas madres, pero el Sheikh Mohammed Bin Khalifa Al Maktoum, el primo del Sheikh Mohammed, encontró en nuestro país un escenario ideal para desarrollar su operación pensando en “probar” la mayoría de sus caballos aquí para luego enviarlos a distintas partes del mundo, principalmente, a Dubai, en Emiratos Arabes Unidos.

“Asiatic Boy (Not for Sale) y Honour Devil (Honour and Glory) fueron nuestras dos primeras banderas, y después llegó Vale Dori (Asiatic Boy) para ganar G1 en los Estados Unidos, entre algunas grandes figuras. El Sheikh continúa invirtiendo en el país, incluso trayendo padrillos de mucha jerarquía para desarrollarlos aquí. El propio Asiatic Boy (padre de 5 ganadores  de G1) está hoy en La Mission Robles tras servir en Abolengo, pero hay otras dos ilusiones con las que estamos trabajando y que nos generan expectativas”, cuenta García Romero, antes de entrar de lleno en dos historias que merecen ser contadas, una de ellas, la de Mubtaahij (Dubawi), que cobró relevancia a nivel mundial en la última semana a raíz de una nota realizada por Michele MacDonald y publicada por Racing Post.

Caballo excepcional, ganador del Awesome Again Stakes (G1) en los Estados Unidos y del UAE Derby (G2) en Dubai, donde además fue segundo en la World Cup (G1), totalizó más de 5 millones de dólares en premios y desembarcó en Argentina para comenzar a servir en Abolengo para la temporada 2019.

Por desgracia, Mubtaahij mostró problemas de fertilidad y sólo produjo 2 crías sobre 10 yeguas servidas, una en El Turf y otra en Abolengo, pasando también a La Mission Robles, hoy, la casa de los padrillos del Sheikh. “El año pasado empezamos con un tratamiento hormonal y de estudio de semen. Este año sirvió apenas 3 yeguas, pero esperamos que para 2021 todo empiece a encarrilarse y su fertilidad mejore”, detalla García Romero.

El Sheikh Mohammed Bin Khalifa Al Maktoum no se amilanó por el caso Mubtaahij, y fue a más, pues desembarcó con una nueva esperanza el año último, en medio de la pandemia. Un caballo de mucha clase, un físico estupendo y una genética moderna y competitiva. Se trata de Dabster (foto), un hijo del fenomenal Curlin (Smart Strike) en On a Roll (A.P. Indy) y por el que se pagó 1.000.000 de dólares a los 2 años.

Al cuidado de Bob Baffert, y con la chaquetilla amarilla y azul del Sheikh, el alazán ganó en 5 de sus 13 salidas a pistas, totalizando premios por 347.656 dólares.  Sus victorias más resonantes las alcanzó en el Harry F. Brubaker Stakes (L) de Del Mar y en el Los Alamitos Special Stakes (L), pero también fue segundo en el Marathon Stakes (G2) y en el Native Diver Stakes (G3), en este último caso cayendo ante el estupendo Battle of Midway (Smart Strike) en un mano a mano tremendo. Su campaña clásica se completa con terceros en el San Antonio Stakes (G2) y en el San Diego Handicap (G2), quedando también cuarto en el San Carlos Stakes (G2).

Dabster es hermano materno del G3 Doctor Mounty (Street Sense) y de la placé clásica Free Money (Street Sense). On a Roll, madre del padrillo que también trabaja en La Mission Robles, es hermana entera de los clásicos Ender’s Shadow y Ender’s Sister, esta última productora a su vez del doble titular de G1 A.P. Indian (Indian Charlie) y del G2 Tiz Shea D (Tiznow), todos en la familia materna de Fit for a Queen (Fit to Fight), Royal Assault (Kris S.) y Embellished (Bellamy Road), entre otros.

“Dabster sirvió yeguas propias y unas pocas ajenas con las que teníamos compromisos, ya que el Sheikh no quiere ofrecer ni vender por el momento. Pero sin dudas es un prospecto por demás interesante por su campaña, su físico y su pedigree”, cuenta García Romero.

La entrevista revela también una noticia bien triste, pues mientras realizaba la cuarentena en Inglaterra en tránsito hacia Dubai, donde la idea era que fuera protagonista en el Carnaval Internacional, el excelente millero Ajool se infosuró y debió se sacrificado. Con los colores del Sheikh, el hijo de Archipenko ganó en 6 de sus 8 salidas en San Isidro y Palermo, incluso en los clásicos América (G2), Horacio Bustillo (G2), Invasor (G3) y Urbano de Iriondo (L).

En tiempos donde muchos inversores hípicos del extranjero se retiran, Alejandro García Romero conduce un “holding” internacional que continúa adelante con confianza en el país y en la actividad, invirtiendo y apostando para nutrirse de buenos caballos, aprovechando las bondades de un campo de características únicas en una zona histórica para la cría.

El proyecto está firme y con renovación permanente (“Tenemos madres hijas de Dubawi, Galileo, Giant’s Causeway, Southern Halo, Candy Ride, todos caballos de primer nivel…”, cuenta el manager en el estribo de la nota) y mezcla actualidad con ilusiones gigantes como la de Dabster o un final feliz para los esfuerzos que se vienen realizando para devolver a Mubtaahij al servicio activo.