Sobre el down the hill de Santa Anita Park, el caballo de Pozo de Luna tapó en el disco a Mucho del Oro, dándole el primer triunfo clásico en esa pista al jockey chileno Jeremy Laprida

ARCADIA, California (Especial para Turf Diario).- Parecía que la racha negativa para el campeón argentino Irideo no se iba a terminar nunca, pero este domingo el caballo del Haras Pozo de Luna pudo reencontrarse con la victoria.

Debieron pasar 1 año, 6 meses y 4 días para que el hijo de Easing Along consiguiera el objetivo aunque, para resultar justos, en ese lapso de tiempo sumó varios arrimes de muchísimo valor, incluso, quedando segundo cerquita en el Shoemaker Mile Stakes (G1).

Preparado por Marcelo Polanco y con Jeremy Laprida en sus riendas, ambos chilenos, Irideo se quedó con el Clocker’s Corner Stakes (L), con 101.500 dólares en premios y disputado sobre los 1300 metros de césped en el down the hill de Santa Anita Park, ese trazado tan particular y pintoresco del bellísimo hipódromo local.

Ultimo durante buena parte del recorrido, Irideo debió sortear algunos problemas de tránsito al llegar la recta final para atropellar por dentro pegado a los palos y alcanzar en el último salto al puntero Mucho del Oro (Mucho Macho Man), venciéndolo por el hocico y dejando un dividendo suculento de $ 40,60 por cada dos dólares apostados.

Ya con 8 años aquí, y castrado hace algún tiempo, Irideo le dio el primer éxito clásico en Santa Anita Park a Laprida, de 28 años y que venía actuando regularmente en Parx Racing. El tiempo del nieto de Footstepsinthesand fue de 1m12s12/100, espectacular pero lejos del récord de 1m10s52/100.

Contento, el jinete declaró tras la conquista: “Estoy muy feliz, y quiero agradecer a Marcelo y a sus propietarios por la oportunidad de correrlo, realmente esto es un sueño. Era mi primera vez en esa pista, pero estudiámos la carrera cada mañana y el plan era el que se dio. Esperar, esperar, encontrar el espacio por dentro y acelerar. Fue muy cerrado el final, es cierto, pero estaba seguro que había ganado”.

Por su parte, Polanco sumó: “Como dijo Jeremy, habíamos estudiado mucho la carrera y todo fue como pensamos. Perdió un poco de peso en Del Mar y por eso pensamos en esta carrera, haciéndolo llegar con un entrenamiento liviano. Fueron sólo galopes livianos, porque es un caballo que sabe lo que tiene que hacer. Lo conozco a Jeremy desde hace muchos años, y pasamos mucho tiempo juntos en vacaciones cuando vuelvo a casa. Venía viendo sus videos y estaba montando muy bien en Parx Racing; si se lo compara con Héctor Berríos, los dos son muy pacientes para correr”.