El ganador del último Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1) llegó en buena forma a Miami y ya comenzó la cuarentena

Por Diego H. Mitagstein

Cuando pocos propietarios se animaban a llevar a sus caballos a correr al exterior, el Haras Pozo de Luna apostó fuerte con sus mejores cartas argentinas, logró resultados y empujó a que muchos otros dueños en nuestro país se animaran a pelear por títulos internacionales. Aquellas incursiones con los campeones Interaction (Easing Along) y Suggestive Boy (Easing Along) en manos del eterno Ron McAnally fueron el inicio de un camino que en 2021 vuelve a ser elegido por la divisa del empresario mexicano José Cerrillo, siempre con la supervisión de Fernando Fantini, manager de la cabaña.

Hace unas horas nomás desembarcó en Miami Irideo, el notable ganador que tuvo hace menos de un mes el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1), en San Isidro, y que ahora se transforma en una nueva gran ilusión para todo el equipo de Pozo de Luna. Cuenta Fantini: “Llegó bárbaro, por suerte, y ahora pasará unos meses en el Eisaman Equine para aclimatarse; es un método que siempre nos funcionó muy bien. En mi opinión, y por enseñanza de mi padre, considero que los caballos sudamericanos no pueden competir antes de los seis meses de haber llegado. No tenemos decidido a qué entrenador será enviado, aunque lo más lógico con él es apuntar a California, porque es un caballo al que no le gusta la pista pesada y pastero. En la costa oeste llueve poco y nada y tiene muchas opciones en la media distancia de grama”.

También titular del Clásico Haras Ojo de Agua, en enero de 2020, el hijo de Easing Along y la campeona Infiltrada (Footstepsinthesand) fue castrado luego de llegar sexto en el Clásico América (G2), en marzo último, no casualmente en la pista pesada. “El caballo tenía mucho genio; por ejemplo, viajar era un problema. Elegimos ese camino y todo salió bien. Durante la cuarentena trabajamos mucho con él en el haras, porque lo subíamos al camión casi todos los días para que aprendiera y se relajara con la situación”, agrega Fantini.

Sobre las razones del viaje, explica el chileno: “Primero, para nosotros es un muy buen caballo. Además acá va a correr por muy poca plata por el tema económico y venderlo tampoco es fácil. Por eso creemos que intentar con él en los Estados Unidos es una muy buena opción”.

No hay decidido todavía un entrenador para Irideo, aunque Pozo de Luna tiene hoy por hoy una potranca en entrenamiento con Bob Baffert en California. Se trata de una potranca hija de Kitten’s Joy y última cria de Contenta (Grand Slam), una hermana materna de la campeonísima Songbird (Medaglia D’Oro).

La cabaña de José Cerrillo tiene otra vez un caballo argentino bueno para soñar en los Estados Unidos, con la idea obvia de tratar de repetir las exitosas experiencias vividas con Interaction y Suggestive Boy. Material, hay.