Los dos caballos llegan en gran forma a su desafío en el Breeders’ Cup Mile y el cuidador ofrece un panorama de lo que espera para el sábado de Del Mar

Por Diego H. Mitagstein

Paulo Lobo se siente en casa en Del Mar. No fue su base en una etapa anterior de su trayectoria en los Estados Unidos, pero al haber entrenado por muchos años en California, conoce muy bien el hipódromo donde el turf conoció al surf. Año espectacular el que disfruta el preparador brasileño, habiendo logrado ya 38 triunfos, la mayor cantidad desde que comenzó a aparecer en los programas en el norte, allá por 2001.

La idea ahora es coronarlo con una tarde inolvidable el sábado próximo, cuando presente al campeón Ivar (Agnes Gold) y al no menos talentoso In Love (Agnes Gold) (foto) en el FanDuel Breeders’ Cup Mile Presented by PDJF (G1), sobre una milla en el césped y con 2.000.000 de dólares en premios. Ambos propiedad de la sociedad conformada por el Bonne Chance Farm y el Stud RDI, son los ganadores de las dos versiones más cercanas del Turf Mile Stakes (G1) de Keeneland, con Ivar llevándose la versión 2020 e In Love venciendo hace unas pocas semanas, dejando cuarto a su compañero, que reprisaba.

Los dos tienen campaña previa en la Argentina y muestran un estado ideal de cara al exigente compromiso que se les viene en cuestión de horas. «Estoy desde el domingo aquí y no paré de saludar amigos. Cumplí una etapa de mi vida muy linda en California, con muchas alegrías», recuerda Lobo, que brilló desde la costa oeste con Farda Amiga (Broad Brush) y Pico Central (Spend a Buck) entre otros grandes caballos.

Luego, cuenta: «Ivar e In Love viajaron el lunes y por suerte todo fue muy bien. Llegaron bárbaro y casi no sintieron el traslado, sólo lo normal. Me encantó todo lo que hicieron en la previa, vienen comiendo bien, la verdad es que no me puedo quejar».

Ivar fue uno de los favoritos en esta misma prueba hace 12 meses, cuando se disputó en Keeneland, ocasión en la que finalizó cuarto del recientemente retirado Order of Australia (Australia), pero ahora queda algo relegado en las opciones primarias. «Sus dos trabajos posteriores a volver a correr fueron suaves pero convincentes. Es la carrera en la que tiene que mejorar y demostrar que es el mismo caballo de 2020. Está muy contento y sano, así que espero lo mejor de su parte».

Sobre In Love, Lobo cuenta: «Definitivamente fue una grata sorpresa para todos nosotros. Tuvo un gran debut en los Estados Unidos, y luego no rindió cuando lo llevamos a la arena. Pero en esta temporada el caballo cambió mucho cuando le pusimos careta, tanto como para ganar el Turf Mile y poder estar presente ahora aquí».

El profesional tiene en claro la táctica a utilizar con sus dos cartas: «Vamos a correr de atrás, sin inventar nada, es como mejor rinden los dos. En la última salida de ambos, Ivar fue algo más cerca de los punteros, pero eso se debió a que al no haber tenido competencia mucho tiempo estaba entonado y con ganas, pero ahora seguramente estará más dócil y volverá a venir a la expectativa».

Dice Lobo que está muy feliz con la oportunidad de volver a tener presencia en la Breeders’ Cup, y también adelanta que el argentino Imperador (Treasure Beach) -baja en el Turf (G1)- pasará un par de meses de descanso en el campo y volverá en 2022. En el mientras tanto sueña con otro disco grande y con darle una alegría fenomenal al turf sudamericano.