Nacido en Brasil, se consagró como el mejor dos años argentino en el Estrellas Juvenile

Imposible saber hasta donde será capaz de llegar Ivar, el potrillo brasileño que en el sábado del Hipódromo Argentino de Palermo alcanzó una victoria formidable en el Gran Premio Estrellas Juvenile (G1-1600 m, arena), consagrándose indiscutidamente como el líder de la camada.

Ratificando todo lo bueno que había mostrado en el Gran Criterium (G1), sobre el césped de San Isidro, el reservado del Stud-Haras RDI volvió a marcar un campo de diferencia sobre sus rivales, estirando a la hora de la verdad 6 circunstanciales cuerpos sobre King Slew (Campanologist), diferencia que podría haber sido más amplia si Adrián Giannetti, jockey del hijo de Agnes Gold y My Be Now (Smart Strike), se lo proponía.

Todavía con mucho para crecer y emprolijar, Ivar es de esos caballos que sorprenden por su cambio de ritmo. Fue impresionante la forma en que se desprendió al pisar el derecho, cuando aceleró, pues no daba la impresión de que la historia fuera a ser así. Por dentro, y de atropellada, King Slew sería segundo, dejando cerca a Overlord (Endorsement), Zamba Strong (Campanologist) y Roman Joy (Fortify), todo tras estupendos 1m33s20/100.

Gran favorito, Ivar abrió el doblete de triunfos en las Estrellas para el entrenador Carlos D. Etchechoury -representado por su hijo Juan Manuel-, que un rato más tarde retiraría vencedora a Joy Epífora (Fortify) en el Juvenile Fillies (G1).

Ivar nació en Brasil y, hoy por hoy, es claramente el mejor caballo joven en la Argentina. Su futuro luce enorme, sin tope por el momento, imposible de establecer. Con un pedigree que hace soñar en que llegar a distancias más largas no es una utopía, por delante tiene el Gran Premio Polla de Potrillos (G1), seguramente su próximo gran objetivo.