El campéon está imponente y lleva las mayores posibilidades entre nuestros caballos; Nautilus, Master Piece y Super Ocho tratarán de ganarle a las “tabuladas” 

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Lexington, Kentucky)

LEXINGTON, Kentucky (De un enviado especial).- Pasan las horas y la Breeders’ Cup está más cerca. Sudamérica tendrá una de las representaciones más amplias de su historia, con 5 cartas, y es imposible no ilusionarse, aunque con los recaudos del caso.

En los papeles, el crack Ivar, nacido en Brasil pero Campeón 2 Años de 2019 en la Argentina, es el que más posibilidades tiene de vencer. Por tercer año seguido correrá el Breeders’ Cup Mile (G1) y luce un estado formidable. Fue cuarto aquí en 2020 cuando ganó Order of Australia (Australia) y terminó tercero hace 12 meses en Del Mar.

Su mañana de jueves constó de un galope de rutina, que realizó pleno de poder y dejando más que satisfecho a Paulo Lobo, su entrenador, que además tiene a su cargo al también brasileño Nautilus (Drosselmeyer), que va por la hazaña en el Turf (G1).

Para Chile será también una serie esperanzadora, contando entre los participantes con el tordillo Master Piece (Mastercraftsman), de Don Alberto, y con Super Ocho (Dubai Sky), de Matriarca, que correrán el Turf y el Sprint (G1), respectivamente.

Michael McCarthy tiene a su cargo a Master Piece, y sobre sus posibilidades explicó: “Ha tenido un gran año. Le costó un poco al principio, pero después ganó el Eddie Read (G2) y no tuvo suerte cuando fue segundo en el Del Mar Handicap (G2). Está en gran forma ahora y esperamos lo mejor”.

Al que también se observa en buena forma es a Super Ocho, que afrontará un desafío casi que imposible en el Spring, ante Jack Christopher (Speightstown), Jackie’s Warrior (Maclean’s Music) y Ahola West (Hard Spun), el campeón defensor.

Ciertamente que el zaino no tuvo mucha suerte en su gestión más cercana, pero su ingreso en la carrera lo pone frente a un lote tremendo. Por las mañanas en Keeneland se lo ve fenómeno y habrá que creer.

Sudamérica llega fuerte a la Breeders’ Cup 2022 y hay ilusión de que nuestros caballos defiendan de la mejor forma el prestigio. Estando, resulta imposible no pensar en conseguir resultados importantes.