El entrenador brasileño tiene a su cargo a 2 de las 5 cartas sudamericana en la serie que se viene en Keeneland

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Lexington, Kentucky)

LEXINGTON, Kentucky (De un enviado especial).- “Los caballos llegaron el martes a las 10 de la mañana y hoy salieron a la cancha sin inconvenientes, comieron bien, no hubio cambios. Los veo a los 3 bárbaros, felices, fuertes”, cuenta Paulo Lobo, el entrenador brasileño que tendrá ilusiones por triplicado en la Breeders’ Cup, presentando al campeón Ivar (Agnes Gold) en el Mile (G1), al también verdeamarelho Nautilus (Drosselmeyer) en el Turf (G1) y a Hurricane J (Nyquist) en el Juvenile (G1).

En el análisis de sus cartas, la “recorrida comienza con Ivar, que fuera el mejor 2 años de 2019 en Argentina: “Es la tercera vez que va a correr el Mile y creo que es la más difícil. Es una carrera muy pareja, equilibrada, con los mejores locales y muchos europeos complicados. Lo correrá por primera vez Javier Castellano, sobre el que no hace falta que diga nada, y es sencillo: el desarrollo hará la carrera. Si vienen despacio vendrá más cerca y si vienen rápido, más lejos”.

Luego aborda el “tema Nautilus”, vencedor del Grande Premio Brasil (G1) de esta temporada y que cumplirá su estreno en los Estados Unidos en el Turf: “Anda muy bien, Este martes antes de venir a Keeneland pasó media milla en 49s y poquito más. Es claro que el Breeders’ Cup Turf no es el mejor escenario para que debute un caballo de los nuestros, con 5 ó 6 meses y en una carrera más fácil sería mejor, pero ganó el Win and You’re In y es un sueño de su gente el de competir y lo vamos a cumplir. Le encanta la distancia, es muy galopador, y anda muy bien”.

Y, por úlitmo, se ilusiona con Hurricane J, invicto con mucho potencial y que es un lance entre los machos jóvenes: “El potrillo corrió 2 veces y ganó las dos, impresionando muy bien hace 3 semanas aquí en Keeneland, cuando ganó venció por 4 cuerpos. Estará por primera vez en una prueba de grupo, con dos codos y llega desde los 1200 metros para ir a los 1700, con caballos de Baffert, de Pletcher”.

Ya con más de 20 años de actuación en las pistas de los Estados Unidos, disfrutando de un año lleno de lindos triunfos, Paulo Lobo se ilusiona con dejar huella en esta Breeders’ Cup, como para confirmar su gran momento.