La hija de la generosísima Juglara se impuso en el Handicap Haras Abolengo, en La Plata

LA PLATA.- En un ranking de entusiastas de la hípica, Marcela Andrenacci estaría seguro en el top ten. La criadora, desde su Haras La Fortaleza, en Córdoba, es pura pasión en las redes con sus productos. Cuando nacen, mientras crecen o a la hora de la competencia, los sigue y los disfruta.

Cuando en un remate de La Quebrada compró a la veterana yegua madre Juglara (Southern Halo), estaba feliz. Ya había producido a los ganadores de grupo Jugarreta (Mutakddim), Joie de Vivre (Louis Quatorze) y Funny Joke (Indygo Shiner), y soñaba con seguir la zaga desde su base. 

Juglara parió una potranca por Russian Blue a la que se bautizó Jadeita Blue (56 kg.); a la postre, la zaina sería la única cría de Juglara en La Fortaleza, por lo que desde siempre tuvo colgado el cartelito de reservada, como legado de su generosa madre.

Recuerda Marcela: “Cada año Hernán Ceriani (h.) me viene a visitar al haras, y en esa oportunidad, al poco tiempo que la potranca había nacido, me dijo: ‘no tenés que venderla, quedátela’. Como su palabra para mí es una guía, decidimos guardarla y ahora nos premia con este gran triunfo. Sin dudas fue una gran alegría”.

Jadeita Blue recompensó largamente esa confianza de Andrenacci, y le dio la razón al consejo de Ceriani, y en la tarde del martes en La Plata los hizo vibrar grande, despachándose con la mejor actuación de su campaña para ganar de punta a punta el Handicap Haras Abolengo (1000 m, arena), la prueba más importante de la fecha.

Conducida por William Pereyra, la pupila de Javier Cabrera fue rápida “de abajo” y aguerrida en el derecho para controlar por 3/4 de cuerpo a Musical Chic (Musical Kit, 54), con la favorita Remixada Oro (Orpen, 55) terminando tercera, 1 1/2 largo más atrás.

De 5 años ya, Jadeita Blue redondea ahora 5 primeros puestos al cabo de 13 salidas y ya sumó en premios 908.533 pesos. Por la forma en que venció, empleando la estupenda marca de 58s94/100, seguramente no habrá sido su festejo final, como para que en Córdoba, en La Forteleza, la entusiasta Marcela Andrenacci siga realizando posteos felices con sus “bebés”, como ella misma suele llamar a sus queridos caballos.