Se lucieron en las condicionales, al cabo de una jornada sin punto jerárquico y durante la que se recaudaron más de 43,5 millones de pesos

No hubo carreras fuera del nivel condicional en el viernes de Palermo, aunque sí varios caballos clásicos o con expectativas en ese nivel que se lucieron sobre la alfombra dorada y el césped (todavía no tan verde) de Avenida del Libertador y Dorrego. 

Por orden de aparición, fue sobre el terreno vegetal donde, como se esperaba, se lució Jazz Bass, alcanzando una cómoda victoria y defendiendo los boletos mayoritarios en los 2200 metros del Premio Fiesta Dorada, para yeguas de 4 años con 1 ó 2 victorias a cuestas. La reservada del Stud-Haras El Wing no encontró mayor oposición para doblegar por cómodos 3 cuerpos a Cardiática (Treasure Beach), la outsider, empleando un tiempo de 2m19s41/100.

Al cuidado de Pablo Sahagián, e hija del Portal del Alto y Commander’s Gal (Deputy Commander), la zaina festejó por tercera vez en su trayectoria tras una buena gestión de Francisco Leandro en sus riendas, un dato que a esta altura no puede asombrar a nadie.

Un ratito más tarde, y tras un paso en falso sobre la milla, Eshebo volvió a los 1400 metros en que de potrillo supo ganar el Clásico Pedro E. y Manuel A. Crespo (G3), para reencontrarse con las fotos después de 2 años y8 meses, habiendo superado en el interín una lesión complicada.

Con la chaquetilla del Haras Cachagua, el zaino que criaron en el Haras Chenaut Fernando Urdapilleta, Sara Torres Manguini, Federico Fouda y Hugo A. Arrieta demostró que todavía tiene más por dar derrotando por 4 cuerpos a Amperyon (Angiolo), aprovechando al máximo el descargo del aprendiz Eduardo Ortega Torres y, como siempre, bajo la preparación de Alfredo Gaitán Dassié. Su tiempo para las 14 cuadras fue de 1m23s39/100.

Finalmente, en el también interesante premio Sibila (1000 m, arena), para yeguas de 5 años y más edad con dos o tres victorias en su haber, la gradual Evangel Nistel (Van Nistelrooy y Eva Glory, por Honour and Glory, Haras Firmamento)volvió a la victoria después de poco más de un año y aprovechando la puesta a punto que significaron sus dos labores anteriores. Heroína en el Venezuela (G2) de 2020, y con Brian Enrique “up”, la zaina de 530 kilos se adelantó por la cabeza a Bella Docta (Qué Vida Buena), exigiendo el reloj hasta los 56s38/100 para una cancha que necesita de la lluvia para volver a acomodarse.