Con las normas dictadas, requerirá de contratos, autorizaciones y otras cuestiones que complican concretar el patrocinio al máximo

Después de haber habido sanciones para algunos jinetes en el Hipódromo de San Isidro por portar publicidades en sus breeches, barbijos o botas, el Jockey Club  Argentino reglamentó la situación. La noticia se dio a conocer esta tarde mediante un parte de prensa y se basó, según las autoridades en “la necesidad de unificar resoluciones particulares sobre la materia referente a la inclusión de publicidad en la indumentaria”.

En la resolución (hay temas en los que modificar el reglamento es complicado y otros en los que parece que no…), se dice que “ninguna forma de patrocinio podrá ser llevada a cabo en el equipo que utilizan los jockeys en las reuniones a menos que haya sido registrado en la Oficina de Carreras, según lo indicado en la nueva normativa”.

Es ahora requisito excluyente presentar una nota dirigida a la comisión de carreras solicitando la autorización del sponsoreo, debiendo ser acompañada por un contrato de publicidad entre el profesional y la empresa, derivando luego en otra serie de trámites. La publicidad podrá ser portada exclusivamente en sus botas y breeches, previa aprobación de logos y leyendas por parte del hipódromo.

Las propagandas no podrán pertenecer a marcas comerciales o establecimientos que estén en competencia con los sponsors del hipódromo o de una determinada carrera; en caso de producirse, la comisión podrá prohibir la participación del jockey con esa publicidad y luego aplicar sanciones (las que antes se aplicaron sin la existencia de un reglamento que las permitiera, aunque parezca mentira…).

Una misma marca no podrá patrocinar a más de dos jockeys en una misma carrera, aunque sí podrán usar gorras con marcas de sus patrocinantes en sus conferencias de prensa previas o posteriores a una competencia, o en una entrega de premios. Además, los propietarios de las caballerizas podrán oponerse a que el jockey corra con sus caballos con publicidades que afecten a su persona o a sus negocios. La oposición será evaluada por la comisión de carreras y si la considera justificada prohibirá al jinete el uso de la publicidad.