Sobre el césped de Tampa Bay Downs, y en pareja con H. Graham Motion, el jockey argentino alcanzó la esperada marca en la que fue su victoria más importante desde que se radicó allí

Por Diego H. Mitagstein

Funa una noche de asado en Castañón, la casa de los hermanos Guerrieri en el Bajo Flores, cuando se festejaba el cumpleaños de Juan Carlos Bagó. Jorge Ruiz Díaz era uno de los invitados, por entonces parte del equipo de Firmamento, y en un momento, cuando los cantantes empezaban con sus shows, se arrimó al cronista y le comentó: “Tengo una oferta y la posibilidad de irme a correr a los Estados Unidos”.

La respuesta fue “dale para adelante”, una más de las muchas que el jockey recibió por varias semanas mientras le daba forma a la idea, tomaba coraje para enfrentar semejante reto e iba acomodando las cosas. 

Hoy, a 7 años y medio de aquella charla, aquellos días donde su carrera dio un giro, el correntino no sólo luce afirmado en una hípica tan competitiva como la del norte, sino que este sábado se dio el gusto de alcanzar su victoria número 500 allí, y de la mejor manera posible: sacándose la foto con Sparkle Blue en el Hillsborough Stakes (G2) de Tampa Bay Downs, en Florida, en el que fue su triunfo más importante en los Estados Unidos.

Fue un premio merecido y que logró en pareja con el reconocido preparador H. Graham Motion, que hace ya varios meses entendió sobre las cualidades de Ruiz Díaz y le ofrece montas cada vez que puede, consiguiendo juntos notables resultados, sobre todo en el césped, la especialidad del profesional inglés.

“Estoy muy feliz por todo lo que me está pasando y tengo que agradecer a todos los que me ayudaron a lograr esto. No puedo dar nombres porque me voy a olvidar seguro de alguien. El equipo de Graham Motion me está dando una mano fuerte, y eso es muy importante para un jockey”, contó el argentino a Carlos Morales, de Agentes305, tras cruzar el disco adelante, todavía emocionado, disfrutando el momento, seguramente, repasando todo lo que vivió hasta llegar a esta hora de alegría gigante.

Con la hija de Hard Spun, Ruiz Díaz cumplió una faena destacadísima, marcando el camino desde el salto y conteniendo arriba las atropelladas de varias de sus rivales para superar por medio cuerpo y pescuezo a Aspen Grove (Justify) y Fluffy Socks (Slumber), en 1m52s62/100 para los 1800 metros de césped firme.

Cuenta el argentino sobre el Hillsborough: “Estudié la carrera y como no había velocidad y ella largó bien, entonces decidí tomar la punta e irme. Tiene mucha clase y se comportó muy bien”.

Y otra vez le da lugar a los agradecimientos, uno de ellos, muy especial: “Le quiero mandar saludos a todos en Argentina y estoy muy contento porque siempre me están alentando y tirando buena vibra. Y, por supuesto, a mi familia que me acompaña y están aquí conmigo”.

Jorge Ruiz Díaz viene teniendo una campaña ascendente en los Estados Unidos. Sin ir más lejos, el 2023 fue su mejor año hasta el momento, cerrándolo con 89 triunfos y ganancias por 4.594.795 dólares, manteniendo un dato interesantísimo desde 2019 y es que siempre estuvo por arriba del 49 por ciento en figuraciones del primero al tercer lugar respecto de las carreras corridas.

Ya con aquél año bien entrado tomó la decisión de abandonar momentáneamente el circuito de Maryland para viajar a Miami y darle pelea a los más destacados jinetes del momento en el Championship Meet de Gulfstream Park, que va alternando con otros hipódromos de la zona, como el caso de Tampa. Sólo pedía posibilidades.

Lo suyo viene siendo realmente destacado, con 20 triunfos a la fecha, compartiendo el décimo tercer lugar de la estadística que lidera Irad Ortíz Jr. sobre Paco López, su hermano José Ortíz y Luis Sáez. Ante esos nenes se enfrenta cada jornada Jorge.

Cuando Sparkle Blue cruzó el disco adelante en el Hillsborough Stakes, Jorge Ruiz Díaz explotó en un festejo sentido, viviendo segundos que soñó desde que dejó la Argentina. Y lo mejor, seguro, todavía está por venir para él…