El empresario mexicano sigue disfrutando de los grandes triunfos surgidos en su campo de Chenaut, ahora con Blue Stripe ganando el Clement L. Hirsch Stakes (G1) en Del Mar, Estados Unidos

Por Diego H. Mitagstein

La Argentina, hípicamente hablando, siempre fue referencia en materia continental, tanto por el nivel de sus carreras como por las posibilidades que ofrece para criar caballos SPC con enorme calidad. No extraña que, ante la generosidad de sus campos y algunas cuestiones económicas (muy variables, casi que no hace falta aclararlo), muchos cabañeros extranjeros se hayan fijado en nuestro país para desarrollar emprendimientos fuertes. Uno de los que más apostó por la hípica nacional fue José Cerrillo, el empresario mexicano que este fin de semana volvió a ser noticia con sus caballos, gracias al triunfo de la estupenda Blue Stripe en el Clement L. Hirsch Stakes (G1) de Del Mar, la prueba que la clasificó para volver a correr el Breeders’ Cup Distaff (G1), ofreciéndole la posibilidad de tomarse revancha del mal trago vivido la temporada anterior, cuando una lesión en los días previos le restó posibilidades.

La hija de Equal Stripes aportó el hasta ahora punto más alto en un año sumamente positivo para Pozo de Luna, la divisa de Cerrillo, que en el norte también disfruta hoy de Irideo (Easing Along), fresco vencedor en el Wickerr Stakes (L), y aquí de las graduales Siempre En Mi Mente (Equal Stripes), Henestrosa (Treasure Beach) -recientemente retirada- y Verde Pipian (Treasure Beach), entre otros.

“Estoy contentísimo, pero hay que felicitar a Marcelo Polanco, su entrenador, a Héctor Berríos, su jockey, y a todo nuestro equipo de trabajo que hace posible que como propietario pueda disfrutar de estas alegrías tan importantes para seguir adelante. Fue muy emocionante lo que nos hizo vivir Blue Stripe, de la que me encantó el desarrollo que tuvo, sacando adelante una carrera tan dura con tanta hidalguía”, cuenta un muy atento José, que se hizo un minuto para atender a Turf Diario desde su oficina en la ciudad de México.

Locuaz, agrega: “Me da un orgullo enorme vivir estas emociones, porque cuando uno encara un proyecto así es para tratar de llegar a lo máximo; y digo tratar porque a veces en el tema de los caballos no pasa. En Argentina encontré un lugar que me recibió con los brazos abiertos y en donde crié muchos de mis mejores caballos. Y en Estados Unidos podemos tener una división de mucha calidad y redituable desde lo económico, que siempre es importante.  Tengo caballos en casa también, pero aquí la competencia no es tan fuerte como en aquellos países, y por eso no he tenido la fortuna de que uno de mis caballos criados aquí haya logrado trascender en el exterior”.

Se lo consulta sobre qué lugar ocupa en su corazón Blue Stripe, y no esconde las posiciones: “Sin dudas que el caballo que más me ha llegado en mi vida ha sido Suggestive Boy (Easing Along), pero ahora la yegua está haciendo muchos méritos para competirle”, lanza entre sonrisas. “Me gusta ella físicamente y, por sobre todo, su carácter. Es pura clase”.

Se lo consulta sobre lo que se viene, y no oculta su entusiasmo: “Realmente estamos en un momento increíble, y ahora esperaremos con muchas ganas la Breeders’ Cup en Keeneland para tratar de correr con Blue Stripe e intentar tomarnos revancha de lo que nos pasó el año último”, dice en la despedida.

Blue Stripe, Suggestive Boy, Interaction (Easing Along), Irideo, Le Ken (Easing Along), Di Giorgio (Star Dabbler), Animas (Easing Along) … Y la lista sigue de los grandes caballos de Pozo de Luna criados en la Argentina que le dieron alegrías a Cerrillo, que nunca oculta su agradecimiento para con nuestro país.