El jockey argentino, que emigró en 2003 a los Estados Unidos, acaba de alcanzar su victoria más importante, guando a Slew’s Tiz Whiz en el Longacres Mile Stakes de Emerald Downs

La de José Zunino no es una típica historia. No es la del jockey exitoso que eligió buscar su futuro en el exterior intentando una apuesta mayor; sería, en todo caso, casi lo contrario. Un verdadero “laburante”, él mismo dice: “Yo me fui con una mano atrás y otra adelante, a ver qué pasaba; cómo me iba”.

Hoy, a 20 años de aquella decisión en la que tuvo el apoyo de su familia, con mucha agua que corrió bajo el puente y ya en la madurez de su carrera como jinete, “Pepe”, como lo conoce la mayoría, atraviesa un momento feliz, quizás el mejor desde que se bajó del avión en los Estados Unidos, disfrutando la última semana de la mejor victoria de su trayectoria, cuando cruzó adelante el disco del Longacres Mile Stakes (L) en la montura de Slew’s Tiz Whiz (Slew’s Tiznow), una carrera con 150.000 dólares en premios.

“El año último y este año fueron los mejores desde que llegué. Estoy muy contento porque esperé mucho para vivir algo así, pero las cosas a veces se dan y otras no; me costó mucho trabajo, mucho sacrificio, y ahora lo estoy disfrutando el doble”, cuenta José Luis, que comenzó a correr en los Estados Unidos en 2003 y poco a poco se fue ganando su espacio.

El cronista vuelve sobre su gran triunfo, y el jockey suma: “Siento que la carrera pasó recién. La vi 100 veces y todavía me emociono. Con el caballo ganó 4 carreras esta temporada, que pintaba bien ya en 2021, pero que mentalmente no estaba listo, lo notaba verde; ahora cambió. Le costó mucho en el opuesto, porque un poco me apretaron, pero guapeó en la recta y cuando se vio libre corrió bien. Tiene mucho corazón y estoy muy contento de correrlo y, sobre todo, que los propietarios y el entrenador me hayan dado la posibilidad”.

A la fecha, sobre 7574 carreras corridas, Zunino ya consiguió 904 primeros puestos y casi 8,5 millones de dólares en premios, y, sólo en 2022 se impuso en 50 competencias superando el millón de dólares, sus mejores números.

Muy emocionado, Pepe contó: “Hoy miro para atrás y se me pasan muchas cosas por la cabeza, de haber trabajado tanto y haber hechos tantos sacrificios. Lo cierto es que nunca pensé en dejar de montar y eso fue lo que me llevó a poder pasar este momento. Llegamos con mi familia aquí en 2003 con mucha esperanza. Fue muy duro todo lo que pasamos, muy lastimado, muy pesado, y aunque hoy me sigue costando el tema de los kilos, estoy feliz y agradecido a varias personas que aquí siempre me apoyaron, y a Jorge Bourdieu y Omar González, mis hermanos y mis amigos.

“Fueron Omar y Martín quienes me empujaron y me ayudaron a venir y, ya en Nuevo México, Jay Picca le contó a Martín que si quería correr hiciera los papeles. Dude por la edad que tenía, él me empujó y así arranqué. En el 2006 me mudé a Oregon, a un hipódromo más chico y donde pude ganar una estadística y hasta llegar a Washington. Me costó mucho por la competencia, y por eso lo disfruto y me emociono”, agrega.

“Hay varios argentinos trabajando aquí, pero somos pcos. Tendría que haber muchos más. Horacio Karamanos y Jorge Bourdieu demostraron que se puede si se intenta. Hay latinos a montones, pero no entiendo la razón por la que los argentinos no se animan. Acá me preguntan porqué pasa, pero no tengo la respuesta”, aporta como dato, ya sobre el final de la entrevista.

Se lo consulta sobre cómo continuar´´á su año y adelanta:”Me queda un mes en Emerald Downs y espero que a Slew’s Tiz Whiz lo anoten en un clásico grande. Después volveré a Arizona seguramente, donde en 2021 gané 44 carreras”.

La de José Luis Zunino no es la típica historia de cuento del jockey exitoso que fue aún mejor cuando el desafío se hizo más difícil, sino la de un hombre que lo superó todo apoyado en su corazón y en no claudicar cuando la vida le quiso hacer una zancadilla. Merecida entonces esta actualidad, un verdadero premio al no darse por vencido.