Dando ventajas en la suelta y en el codo, la hija de Fortify se consagró como la mejor dos años de la generación

Después del mal trago que significó su fracaso en el Gran Premio de Potrancas (G1), sobre el césped de San Isidro, el regreso de Joy Epífora a la arena del Hipódromo Argentino de Palermo sirvió para retomar confianza y consagrarse como la mejor 2 años de su generación. La hija de Fortify y Stormy Epístola (Bernstein) le puso alma y vida al Gran Premio Estrellas Juvenile Fillies (G1-1600 m) y derrotó por el hocico a la valiente Evincing (Equal Stripes), que también había su escolta cuando saltó a la fama quedándose con el Gran Premio Jorge de Atucha (G1), aunque aquella vez con una diferencia entre ambas de 2 1/2 cuerpos.

La alazana no la tuvo fácil. Fue golpeada al partir y quedó algo retrasada, circunstancia que terminaría beneficiándola, evitando que saliera a correr desesperada como hace un mes en el norte y dejando que Refinada Gloria (Equal Stripes) y la favorita La Hepburn (Fragotero) se suicidaran adelante en parciales imposibles de sostener.

Ante ese panorama, todo era cuestión de esperar. Aún doblando por una poco recomendable sexta línea, Joy Epífora se encontró en la recta con un panorama favorable y mucha energía para gastar. Fue así que, cuando Evincing le dio pelea por dentro, la pupila de Carlos D. Etchechoury tuvo la fuerza necesaria como para superarla por el hocico, aunque, justo es decir, la escolta porfió apenas hacia los palos en la etapa de definición.

La perdedora Donnaire (Lizard Island) quedó tercera a 3 cuerpos, con Nastia (Fortify) en cuarto a otro largo y medio. Las decepciones corrieron por cuenta de In Her Honour (Exchange Rate), Ondina Dubai (E Dubai) y La Hepburn, que cruzaron la meta en quinta, sexta y octava posición, respectivamente.

In Her Honour pareció sentir el cambio de superficie, mientras que Ondina Dubai no tuvo punch, en carrera anodina. La Hepburn, en tanto, estaba destinada al no placé tras un desarrollo que no se dio como estaba planeado.

De esa cantera inagotable de buenos caballos que fue el Haras La Biznaga, Joy Epífora regresó a Palermo y a los primeros planos, sembrando el desafío a futuro de mantenerse en la cresta de la ola dentro de una división que tiene varios nombres fuertes “en la vuelta”.