El hijo de Filoso Emperor ganó a sport injusto el Clásico Southern Halo (G3), en San Isidro

De la mano de su atropellada generosa Joy Filoso volvió a lucirse sobre el césped del Hipódromo de San Isidro, ahora para quedarse “sorpresivamente” con el Clásico Southern Halo (G3-1400 m, césped), la prueba de mayor jerarquía de la entretenida jornada del sábado, dándole continuidad a una temporada estupenda y borrando de un plumazo su previo bajó en el Clásico Austria (L).

También ganador en 2019 de los clásicos Río de la Plata (L), Asociación Argentina de Fomento Equino (L) y América (G2), el hijo de Filoso Emperor y Joy Joy (El Sembrador) respondió a su genética mostrando una adaptación perfecta al terreno alterado para pasar de largo al valiente puntero Strategos (Zensational) y vencerlo por 1 cuerpo tras 1m26s13/100, tiempo que evidencia las dificultades que ofreció la cancha.

Hábil fue la conducción que le dio Luis Vai, dejándolo por dentro durante la primera mitad de la prueba y buscando la parte externa cuando tuvo la oportunidad. Una vez allí, Joy Filoso arrancó con toda la fuerza para pasar de largo a Strategos a una cuadra de la meta y cerrar poniéndose cómodo.

Si lo de Joy Filoso fue meritorio, similar concepto le cabe a la reprise de Strategos, favorito en las apuestas y que no competía desde que falló en el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena. El tordillo que porta los colores de Candy Ride, los del Stud Ojos Claros, tiene mucho más por dar a futuro. En tercero, a 2 largos, terminó otro ejemplar ascendente como Dominick (Pure Prize), con Sandyman (Mutakddim) y El Benicio (Hurricane Cat) a media cabeza y media cabeza. 

De la cría particular de Sergio Carlos Rossi y en una familia materna que se remonta al inolvidable Serxens (Brecher), Joy Filoso se afianza en la media distancia y volvió a dejarle en claro a todo el mundo que cada vez que el desarrollo le de una mano, su atropellada estará atenta para acercar felicidad.