La hija de Fortify, que no tenía grandes antecedentes, aprovechó el bajo peso y “gentilezas” para sumar la segunda y más importante victoria de su campaña

No había hecho muchos méritos Joy Neverland como para pensar que podía ganar el Clásico Blue Prize (2000 m, césped), la otra prueba importante del domingo en el Hipódromo de San Isidro. Ganadora de una condicional y con poquito hecho por la vida en la categoría, aprovechó al máximo los escasos 51 1/2 kilos que le tocó cargar, el vareo de Carlos D. Etchechoury y la “gentileza” de Che Silvina (Greenspring) y William Pereyra para encontrar un lugar por los palos y pasar de largo, luciéndose como no lo había hecho antes.

Pasó por donde en otros tiempos “no se podía” la hija de Fortify y Nevermind Inc (Include) criada por el Haras La Biznaga, que las pisaba por dentro en el derecho mientras Che Silvina trataba de mantenerse adelante, como lo hizo desde el salto. Parecía que Martín Valle iba a tener que levantar y cargar abierta con la yegua del Stud La Raya, pero apareció el espacio, movió el jockey y la zaina respondió saliendo fuerte, dominando en 4 saltos y terminando 4 cuerpos por delante de la puntera, que tuvo una excelente labor, más allá de la derrota. A 2 1/2 largos más, Foolin (Suggestive Boy, 58) cargó desde lejos para rescatar la tercera chapa, todo tras 1m59s54/100 en cancha liviana.

Cría de La Biznaga, de las últimas, Joy Neverland sacó chapa de clásica y ahora habrá que ver si en el futuro puede ratificar lo bueno que se le vio ahora, ya sin el beneficio de los kilos, una ventaja enorme en este tipo de carreras y más en distancias largas.