La yegua de San Benito se recuperó de un paso en falso al largar y batió por 2 cuerpos a Qué Chula en el Clásico Hipódromo Independencia de Rosario (G3), sobre 2000 metros

LA PLATA.- El Clásico Hipódromo Independencia de Rosario (G3-2000 m, arena) no empezó de la peor forma para Joy Nima, la yegua del Stud-Haras San Benito que fue capaz de “dar vuelta” el partido y construir ladrillo a ladrillo la mejor victoria de su ascendente campaña. Casi se cae en la partida la zaina, que de la mano de un paciente Francisco Leandro se fue arrimando de a poquito para hacerse fuerte de los 200 metros al disco y batir por 2 cuerpos a Qué Chula (Endorsement), en un final entre las que largaron mal…

Ocurre que mientras que al abrirse los partidores Joy Nima trastabilló y no terminó en el piso de milagro (la foto que acompaña esta nota es elocuente), Qué Chula saltó y también partió con algo de desventaja, circunstancia que terminó jugándole a favor a ambas, aunque con mayor peso en el caso de la ganadora, obviamente.

Joy Nima quedó algo más lejos, mientras Qué Chula se arrimaba en la mitad del lote al tiempo que Indicada Girl (Asiatic Boy) marcaba el camino sin necesidad de emplear un ritmo rápido. Las modificaciones sólo llegaron en el derecho, cuando Qué Chula dominó a la vanguardista, aunque la ilusión le duró casi nada, ya que a los pocos segundos Leandrinho embaló abierta a la hija de Fortify y esta arrancó de firme, tomando el comando y abriendo las mencionadas ventajas de 2 cuerpos; a 3 más, Hellas Verona (Interaction) reprisaba con un buen tercer lugar, quitándole por el pescuezo el último lugar del podio a Indicada Girl. El tiempo de la carrera fue de 2m5s74/100.

Al cuidado de Carlos D. Etchechoury, pero presentada por su hijo Juan Manuel, Joy Nima sigue devolviendo la inversión que sus propietarios realizaron para comprarla en una de las etapas de la liquidación del Haras La Biznaga, aspirando a un vientre único, pues es hija de la ganadora de G1 Stormy Ninguna (Bernstein), la propia hermana de las también titulares de máxima escala y madres de grado Stormy Niña y Stormy Nimble.

Previa ganadora del Clásico Espirita (L), en San Isidro, Joy Nima se afirma y encará los últimos 2 meses de la temporada con la fe en su punto máximo.