El hijo de El Corredor lleva dos triunfos seguidos en la categoría; Classic Rye y Fatherstone, rivales complicados

Tomando el programa de esta tarde en San Isidro, los potrillos y las potrancas que competirán bien temprano encienden la ilusión. Pero, rápidamente, como casi cada miércoles, la historia se embarcará en carreras de categoría alternativa y para caballos veteranos, condenando a los que gustan ver buenas carreras al menú de costumbre.

En medio de esa marejada aparecerá alrededor de las 18,45 horas el Handicap Picacero, que sobre 1400 metros en la arena y por bajísimos 121.000 pesos al ganador medirá caballos desde los 5 años.

Gran momento el que atraviesa Julián Octavio (El Corredor, 60 1/2), que buscará extender más allá de cargar el peso máximo y de enfrentar a varios oponentes peligrosos. El alazán viene de ganar consecutivamente los handicaps Parlanchín y Parwiz, volviendo a la forma que había mostrado de potrillo, cuando pintó ser uno de los mejores de su generación.

En su camino estará otro caballo que anda de buenas como Classic Rye (Catcher In the Rye, 57), con buena diferencia de kilos de su lado y cuyo último antecedente data de mediados de enero, cuando cedió ante Pari Passu (Star Dabbler) en el Especial Haras Firmamento.

Gran ganador en el interior del país, el cordobés Fatherstone (Not for Sale, 54 1/2) va livianito y la idea es repetir su triunfo en el Clásico Juan Esteban Pedernera de La Punta, a lo que luego sumó otro festejo en Mendoza.

Por la recuperación van Dom Mirsilo (Storm Embrujado, 58) y Otro Acierto (Archipenko, 57 1/2), y para nada se puede pasar por alto la presencia de Pattern Pride (Seattle Fitz, 58).