El caballo que comenzó su campaña en Kazajistán es uno de los candidatos para ganar este sábado la Dubai World Cup

DUBAI, Emiratos Arabes Unidos (Especial para Turf Diario).- La historia del turf está plagada de grandes caballos surgidos de los lugares más extraños del mundo. El crack puede aparecer sin previo aviso y en cualquier momento.

Las últimas páginas de un cuento más que improbable se escribirán si Kabirkhan gana la Dubai World Cup (G1) del sábado por la noche en Meydan, con 12.000.000 de dólares en premios y con el auspicio de Emirates Airlines.

Desconocido fuera de Kazajistán, donde comenzó su carrera, o de Rusia, donde la continuó, no irrumpió en la escena internacional hasta enero de este año, cuando se impuso en su debut local, llevándose un hándicap muy disputado.

El caballo, que apenas alcanzó los 12.000 dólares como yearling cuando sus propietarios lo adquirieron en Keeneland, Estados Unidos, donde nació, se convirtió en ganador de G1 en su siguiente actuación en Meydan, sólo dos semanas después, quedándose con el Longines Al Maktoum Challenge.

A pesar de haber sido campeón entrenador en los Emiratos Arabes Unidos en 8 ocasiones, el triunfo del alazán fue el primero en el máximo nivel para Doug Watson.

Poco después, las redes sociales se llenaron de imágenes captadas por drones de la primera victoria de Kabirkhan en el rústico hipódromo de Almaty (Kazajstán), donde también se curtió el otro principal embajador en el planeta turf de ese país, el destacado jinete Bauyrzhan Murzabayev.

Kabirkhan es un 4 años hijo del fenomenal California Chrome, padrillo ahora afincado en Japón, y que también ascendió desde sus humildes orígenes hasta alcanzar la gloria en el Kentucky Derby (G1) en 2014, para en 2016 viajar hasta aquí y quedarse con la Dubai World Cup.

Ahora que ha acaparado la atención del mundo de las carreras -y con una gran cantidad de aficionados llegando a Dubai desde Asia Central para la ocasión, tanto que se avecina algo sin precedentes. En Kazajstán, la expectativa por la gran carrera es febril.

“Tiene que dar un paso adelante, pero creemos que puede hacerlo. Ya demostrado que le gusta la pista. Llega a la distancia y corre algo atrás, pero alcanza el ritmo necesario para mantenerse competitivo desde el principio y esperamos que pueda rematarla de la mejor forma”, afirma Watson.

El entrenador estadounidense reflexiona con orgullo sobre el meteórico ascenso del alazán, que ha pasado de ser un desconocido a convertirse en el claro segundo favorito para la trascendental competencia que se viene.

“Cuando empezamos a trabajar con él en casa el año pasado, después de su arribo, todos nos mirábamos y pensábamos: ‘¡Vaya, es un caballo muy bonito!

“Tuvo un trámite complicado, pero ganó en su primer handicap aquí. Luego, casi sin descanso, volvió con una gran actuación en el Maktoum Challenge. Cuando ganó, nos emocionamos de verdad”.

Watson optó entonces por mantener a Kabirkhan bajo control y fresco para la gran noche, una estrategia que podría cosechar grandes recompensas.

“Pat -Dobbs, el jockey- volvió después de su penúltimo trabajo diciendo que el caballo también podía competir en el sprint o en la milla”, añade el entrenador. “Es un caballo divertido, que hace todo lo que quieres en la mañana y en el hipódromo.

“Creo que su potencial está en alza. No creo que lo cambiemos por nada ni por nadie. Estamos contentos con él y con la forma en que está preparado, y con muchas ganas de que llegue la noche”.

¿Y toda la atención que recibe de Kazajstán?

“Es divertido y estresante”, admite Watson con una sonrisa. “Añade un poco más de intriga a su campaña. Tiene un dueño súper simpático que lo adora. Es emocionante. Esperemos que todos lo celebren”, cierra esperanzado.