Hijo de Katmai y la yegua argentina Soviet Army, pasó el desafió de correr por primera vez en la arena del Hipódromo Chile llevándose por 6 cuerpos el tradicional St Leger (G1)

SANTIAGO DE CHILE, Chile (Especial para Turf Diario).- Ganar en la arena del Hipódromo Chile era lo único que le faltaba a Kay Army para terminar de considerarlo un potrillo diferente. Y este sábado, el campeón del Club Hípico traslado toda su clase al otro gran recinto burrero chileno para ofrecer un verdadero show en el St Leger (G1-2200 m), la carrera con más tradición allí, mantener su invicto al cabo de 9 salidas y quedar a un sólo paso de llevarse la Triple Corona Nacional.

Con los colores del Stud Identic, los de la familia Hurtado Vicuña, también sus criadores, el hijo de Katmai (Scat Daddy)  no tuvo ni para empezar con los 15 adversarios que le salieron al cruce, resolviendo la cuestión con una facilidad hasta inesperada y dejándole a todos en claro que entre su figura y la del resto de los productos nacidos en 2020 hay un abismo.

Dominador absoluto en Blanco Encalada, fue como si nada hubiera cambiado para el alazán grandote (pesó 515 kilos), que siempre vino con acción sobradora alternando la tercera y cuarta posición mientras al frente Viejo Lobo (Practical Joke) salía a correr adelante presionado por la potranca Richi (Practical Joke).

El escenario cambió únicamente en los metros finales de la última curva, cuando Oscar Ulloa se cansó de esperar con Kay Army, lo puso a correr y todo se acabo. Se sacó de encima a Richi como si fuera un holograma y emprendió su camino imparable hacia el disco, ese que alcanzaría con 6 cuerpos sobre Shark (Constitution), al tiempo que Giancarlo (Mo Town) era tercero a medio largo y la potranca se cansaba para rematar octava, lejos.

“No había mucha fe, pero demostró que es un campeón. Salió a correr de firme y dejó en claro que está para estas cosas. Cuando Oscar lo hace correr, se desprende y remató. No fue fácil el desarrollo, pero me parece que en el balance fue un muy justo vencedor”, comentó Juan Pablo Baeza, ahora, el entrenador más ganador en la historia de la prueba, con 5 halagos, los 3 últimos de forma consecutiva.

“Fue una muy linda carrera, estoy muy contento. Hizo un trámite muy valiente, porque es difícil mantener esos parciales y llegó corriendo. No le teníamos miedo a la arena, sino al cambio de mano, porque siempre se movió bien en esa superficie y su familia también lo hizo; además, corría contra rivales terribles”, sumó Ignacio Hurtado, propietario junto a José, su padre, del crack.

Kay Army tiene por madre a la yegua argentina Soviet Army, una hermana del ganador clásico Soviet Prize (Pure Prize), ambos en la G2 Soviet Filly (Orpen), en la misma línea que en Chile había tenido otro nombre fuerte con Tour Modern (Torjoun), ganador de la Copa de Plata (G1), hace algunos años.

Fue el quinto triunfo de G1 consecutivo para el crack del año de este lado de la Cordillera, que el primer fin de semana de febrero podría hacer historia si gana el El Derby (G1) en Viña del Mar, alcanzando la preciada Triple Corona nacional.