El Hipódrmo de Palermo informó que la intervención realizada el jueves último en el fémur de su pierna izquierda tuvo el resultado esperado; se espera el alta para hoy”

Hace unas semanas la hípica argentina se sorprendía con el retiro preventivo del jockey Kevin Banegas, uno de los mejores del momento y que atravesaba una actualidad fuerte en materia de resultados, aunque su salud venía haciéndolo sufrir más de la cuenta.

Como se recordará, la lesión femoral que había sufrido dos años antes en su pierna izquierda no había sanado de la forma correcta y era casi un milagro que estuviera compitiendo. El propio jockey contaba en Turf Diario: ” “Desde que volví a correr tras el accidente, siempre me dolió la pierna, pero en el último par de meses ya se había agravado y era insoportable. Fui al médico y me dijo que no entendía como podóa estar corriendo, porque el hueso nunca había soldado y sólo me estaban sosteniendo los tornillos. Me tienen que operar de nuevo y luego enfrentar la recuperación. Fue un baldazo de agua fría, porque después de todo lo que pasé, tengo que volver a parar”.

Pues bien, este viernes el Hipódromo Argentino de Palermo, que está siguiendo de cerca el caso con su equipo médico y acompañando al profesional, dio a conocer muy buenas noticias.

Según el parte enviado a los medios: “En la tarde de ayer, 8 de febrero de 2024, fue reintervenido quirúrgicamente el Jockey Kevin Banegas de su lesión en fémur izquierdo, acontecida hace aproximadamente 2 años.

“La operación transcurrió acorde a lo planificado, logrando el reemplazo de los elementos provistos, mejorando la alineación ósea y esperando una mejor consolidación de la fractura.

“Kevin cursa un post operatorio normal, sin complicaciones, inicia movilización con indicaciones precisas y con buena respuesta a las mismas.  Se continúa con dicha evaluación y se espera contar con el alta sanatorial, este sábado 10 de febrero por la mañana”.

La alegría no puede ser más grande de conocer que todo salió bien, y no queda más que aguardar que Banegas pueda, esta vez sí, tener la mejor recuperación para volver lo más pronto posible a poder desarrollar su pasión de conducir un SPC a toda velocidad y, ante todo, a recuperar la sonrisa.

No será un camino fácil, pues la recuperación demandará un gran esfuerzo físico, pero la juventud jugará un rol preponderante.