El hijo de Galileo se quedó con el tradicional trofeo, mientras que el veterano fondista penaba con problemas de tránsito

ASCOT, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- La Gold Cup (G1) y sus 4000 soñados metros son el emblema de cada temporada dentro del mitin de Royal Ascot. Quizás con el paso del tiempo hayan perdido peso en materia de expectativa con respecto a otros clásicos como el Prince of Wales’s o el St.James’s Palace, pero la Copa de Oro sigue siendo la Copa de Oro.

Su versión 2022 se esperó esta mañana con mucha expectativa, sobre todo, ante una nueva actuación allí del crack Stradivarius (Sea the Stars), la quinta en su fantástica trayectoria, y buscando un cuarto éxito después de llevarse los titulares en 2018, 2019 y 2020.

Para el campeón el desarrollo no fue generoso con su historia, quedando finalmente tercero mientras Kyprios se quedaba con la victoria batiendo por medio cuerpo a Mojo Star (Sea the Stars), el mismo que el año último de Adayar (Frankel) en el Epsom Derby (G1) y de Hurricane Lane (Frankel) en el St. Leger (G1) de Doncaster. A 3/4 cuerpo, el alazán que ya va por los 8 años completaba la trifecta.

Propiedad de una sociedad entre el Moyglare Stud y Coolmore, al cuidado de Aidan O’Brien y con Ryan Moore en sus riendas, Kyprios le hizo pared a Stradivarius durante buena parte del desarrollo, atropellando con libertad en el derecho, esa que le faltó al triple ganador de la Gold Cup, que en el derecho fue a parar a la mitad de la pista cuando ya quedaba poco tiempo para remontar.

“No creo que le hubiera alcanzado para ganar, pero no tuvimos un desarrollo fácil. Nos ganaron dos caballos con las ‘patas’ menos cansadas, mucho más jóvenes. No hay nada para reprocharle, es único y nos ha llenado de alegrías desde diciembre”, diría luego Dettori, que no tuvo precisamente una tarde feliz.

Ahora invicto en 3 salidas esta temporada, Kyprios, un hijo de Galileo y Polish Gem (Danehill), venía de ganar el Vintage Crop Stakes (L) de Navan y el Levmoss Stakes (G3) de Leopardstown, por 14 cuerpos. La Gold Cup tiene un nuevo rey con Kyprios, aunque Stradivarius seguramente le reclamará revancha en algún momento…