La hija de Cima de Triomphe extendió su liderazgo entre las 3 años ganando el Gran Premio Selección de Potrancas (G1) del Bosque

LA PLATA.- Una Arrabalera sigue escribiendo su historia a base de grandes triunfos. En un nuevo capítulo de una campaña soberbia, la alazana del Stud Tinta Roja anexó este martes en el Bosque el Gran Premio Selección de Potrancas (G1-2000 m, arena) y ratificó su condición como la mejor 3 años del país.

Venía de alcanzar una hazaña que hacía casi 70 años no se lograba la hija de Cima de Triomphe, ganando las Pollas aquí y en Palermo, y ahora siguió desafiando los límites subiendo con la misma eficacia hasta los dos kilómetros para dominar de un extremo al otro una carrera para la que era amplísima favorita, condición a la que respondió en la forma que todos esperaban.

Cierto es que Una Arrabalera no enfrentaba rivales que metieran miedo, pero el sólo hecho de mantenerse al tope después de tantos meses de actividad y el aumento en la distancia eran desafíos que la pupila de Angel Piana que presentó Claudia Bellier tenía por delante y con la “obligación” de superar.

Y así fue, asumiendo el peso del desarrollo desde el salto, tomando la punta, marcando el paso con un ritmo que se fue acelerando con el correr de los metros (27s56/100, 52s79/100 y 1m17s30/100 como parciales), cuando llegó la recta ya todo estaba terminado. Como era lógico, nadie arriesgó nada e intentó complicarla, aguardando porque Una Arrabalera se cansara o el milagro.

“Una arrabalera debutó ganando sobre 900 metros en diciembre y va completando una de las mejores campañas para una 2 y 3 años que se recuerden”

Pero no sucedió. Cuando llegó la recta Francisco Leandro agitó sus riendas y la potranca respondió como lo hizo siempre, rematando y desentendiéndose de sus rivales, que se habían arrimado un poquito en el transcurso de la curva. En el disco, hubo 4 cuerpos hasta Enderly (Fortify), que terminó como escolta, con Joy Rose (Fortify) completando la trifecta a 1 largo, todo tras 2m8s24/100, con un parcial complementario para la milla de 1m41s52/100, números que no asombran, pero que ante el panorama global, terminan pasando a un segundo plano.

De la cría del desaparecido Haras Renacer, Una Arrabalera va completando una de las mejores campañas para una 2 y 3 años que se recuerden, sin entrar en comparaciones de nivel. Debutó ganando sobre 900 metros allá por diciembre, y desde entonces no ha hecho más que ser noticia, animando siempre pruebas clásicas y sumando victorias, además de en las Pollas, en el Derli A. Gómez (G3), en el Fortunato Damiani (G3) y en el Andrés S. Torres (G3). Es más, cuando le tocó perder, llegó segunda o tercera, para no caerse jamás del podio en 11 salidas, recolectando premios por 14.762.750 pesos, para ponerle un moñito.

En Lucinda Halo, por el formidable Southern Halo, y hermana entera de la ganadora clásica Lucy May en una de las familias más importantes que en su momento desarrolló el entrañable Haras Rincón de Luna desde la estupenda Tirsa (Banner Sport), Una Arrabalera volvió a ser la dueña de los titulares y ahora habrá que ver qué le depara su futuro.

Está anotada para correr el sábado 8 del mes próximo el Gran Premio Selección (G1) en Palermo, donde una victoria le permitiría concretar una hazaña única: ganar las dos Pollas y las dos Oaks, aunque, claro, los días de descanso son pocos y ahora en la distancia los tiempos de recuperación son otros.

Luego, quedan Acebal (G1) y Copa de Plata (G1), ambos sobre el césped de San Isidro, pero esa será otra historia. La de hoy es la de una potranca como Una Arrabalera que desafía todos los límites, y los supera. Admirable.

Ya en el salto, Una Arrabalera estaba adelante / JUAN I. BOZZELLO – ARIEL FITZSIMONS