El campeón latinoamericano cumplió una actuación excepcional en los 2000 metros de Palermo, batiendo de punta a punta y por 8 cuerpos a Emotion Orpen

Tetaze, el mejor Tetaze, volvió este sábado en Palermo. Pleno de potencia, superior, talentoso, el campeón latinoamericano volvió a las fotos después de casi un año; y vaya de la forma en que lo hizo. Tras su reprise en el Pellegrini (G1) y su derrota en el Martínez de Hoz (G1), el zaino que prepara Roberto Pellegatta se plantó firme en la arena y le dejó en claro a todos que allí está, tan bueno como siempre, listo para seguir ganando.

Tremenda fue la demostración del caballo de Bingo Horse y Juan Antonio en el Clásico Otoño – Copa ASDRA (G2-2000 m, arena), primera etapa del Campeonato de Oro. Impactante, de esas que formarían las 3 G si de fútbol se hablara. Ganó, gustó y “goleó” Tetaze, que se sacó de encima a un rival tan complicado como Emotion Orpen como si hubiera compartido cancha con un “jugador del ascenso”.

No será crack, quizás el término más preciado de todos sea demasiado. Pero es como esos volantes de creación que “saben con la pelota”, que tienen “panorama” y “buena pegada”; completo. Un Cardona; un Nacho Fernández, de esos que marcan diferencia, que están “una jugada adelantados”. Lo de Tetaze fue impactante y a la par de que cruzó el disco adelante la posición de favorito para el cada vez más cercano Gran Premio República Argentina (G1) se ocupó; los demás deberán esperar en el “banco”, por una u otra razón.

Adelante desde la suelta, imponiendo su “juego”, sin “cuidar la pelota” y siendo “frontal”, el zaino hizo todo fácil, casi como si “jugara solo”. Manejó los ritmos y cuando hubo que acelerar fue el que más velocidad imprimió, construyendo un remate soberbio, al que le sobró potencia; categórico.

Emotion Orpen intentó remontar, pero el resultado estaba terminado mucho antes del disco. Quedó segundo a 8 cuerpos del ganador y 4 por delante de Endomondo (Endorsement), que completó el podio con medio largo y cabeza de ventaja sobre el perdedor Pepe Joy (Fortify) y Leal Blues (Le Blues).

Con William Pereyra reemplazando en sus riendas a Gustavo Calvente, Tetaze agregó un lujo extra deteniendo el reloj tras 2m4/100, floreando, bajando por más de 1 segundo y medio el tiempo que lograría una hora más tarde Blue Stripe (Equal Stripes) para llevarse el Bullrich (G2)…

El problemita que lo limitó en el Pellegrini parece haber quedado atrás para Tetaze, que tiene por delante un cronograma fuerte de objetivos. Si quisiera, podría correr el Gran Premio de Honor (G1), tras el que aparece en el horizonte el mencionado República. Pero allí no termina la oferta de trofeos para Tetaze, pues el último fin de semana de junio lo espera el Gran Premio Estrellas Classic (G1), siempre sobre los mismos 2000 metros de Palermo en que brilló ahora.

Para el final, resulta imposible pasar por alto el doblete fenomenal conseguido por Equal Stripes, el padre de Tetaze y también de Blue Stripe. El reproductor del Haras Abolengo no para de producir caballos de primer nivel, ratificando casi que semana a semana su condición de líder. Y si es de la milla para arriba, lo suyo es todavía más destacable. Una “cantera” inagotable.