El potrillo brasileño mantuvo su invicto destruyendo a sus rivales en el césped de San Isidro

No fue una carrera con equivalencias el Gran Premio Gran Criterium (G1-1600 m, césped), último paso selectivo para los 2 años machos en el Hipódromo de San Isidro y parte de la estupenda jornada del último sábado. El “culpable” absoluto de aquella circunstancia fue el potrillo brasileño Ivar, que despatarró a sus rivales cuando se tomó las cosas en serio en el derecho para alcanzar un triunfo estupendo, quizás el más contundente que se haya visto hasta aquí para la generación.

Ganador en su debut sobre la arena local, cuando su carrera fue trasladada por el mal estado de la cancha principal, el reservado del Stud-Haras RDI no sintió ni el cambio de categoría, ni el cambio de superficie ni el aumento en la distancia para sacarle en un breve tramo 6 terminantes cuerpos a Roman Joy (Fortify), otro que pasó el examen con un aprobado.

Fue llamativa la forma como salió disparado Ivar cuando Guest Rimout (Remote) comenzó a quedarse, con Juan Noriega haciendo malabares para sostenerse en su silla tras cortársele una rienda a poco de la partida; lo del cordobés fue casi milagroso…

José da Silva le mostró la cancha y el crédito de Carlos D. Etchechoury mostró “una marcha más que el resto”. Remató de galope y redondeó su gestión deteniendo el cronómetro al cabo de 1m38s7/100, tiempo arriba de un segundo más rápido con respecto al que un rato antes había establecido Ondina Dubai (E Dubai) para conquistar el Gran Premio de Potrancas (G1).

En el 1-2 de Carlos D. Etchechoury, aunque representado por Juan Manuel, su hijo, fue tercero Special Dubai (E Dubai), a medio largo de Roman Joy. Boecio (Suggestive Boy), que venía de salir de perdedor en el Chevalier (G2), no fue de carrera. Sudado en exceso en la previa, habrá que esperar por la revisión posterior de los veterinarios para ahondar en conclusiones para su feo décimo lugar.

Hijo del japonés Agnes Gold (Sunday Silence) en la estadounidense May Be Now (Smart Strike) -con pedigree materno chileno…-, para Ivar está en el horizonte el Estrellas Juvenile (G1) de Palermo, de regreso a la arena y con la idea de “gritar campeón”.