Notable corredor y gran padrillo, ahora sobresale como padre de reproductores, con muchos hijos que se abren paso en Sudamérica

Por Néstor Obregón Rossi

Próximo a cumplirse 7 años de su temprana muerte, Scat Daddy (USA-Johannesburg), el notable corredor y padrillo, sigue siendo y haciendo noticia. Y, tal vez, más que antes. Los medios hípicos usan sus secciones de crianza, ya no sólo para referirse a él como el generoso semental que en solo siete producciones engendró 138 ganadores clásicos, sino ahora como el padre de padrillos que empiezan a ser influyentes en el mundo y garantizan una extensión de su línea paterna.

Tras haber dejado una primera generación nacida en el semestre inical de 2009 en Estados Unidos, el Haras Paso Nevado de Chile gestionó para la segunda mitad de ese mismo año, la llegada de Scat Daddy a Sudamérica, aun cuando todavía no se sabía la calidad de descendientes que podía producir. Estuvo tres temporadas en calidad de shuttle y en esos años fueron apareciendo caballos de gran nivel.

La primera producción de Scat Daddy en USA, la que nació en 2009, tuvo nombres como los del Daddy Long Legs (1° UAE Derby-G2 y US$ 1.348,231), Handsome Mike (1° Pensilvania Derby-G2 y US$ 1,005,413), Lady Of Shamrock (1° American Oaks-G1 y US$ 950.400) y Daddy Nose Bet (1° El Camino Real Derby-G3 y US$ 957,303), entre otros destacados corredores.

Pero en Sudamérica siguió extendiendo la fama. En esas tres producciones aquí dejó otros 15 ganadores de G1, entre ellos Dacita (que también ganó G1 en USA), Solaria (Caballo del Año y luego vendida como reproductora a Japón) e Il Campione (Caballo del Año y posterior padrillo en Argentina). Y con ellos El Bromista, Kitcat, Knockout, entre otros. La fama de Scat Daddy siguió traspasando fronteras. Ya no solo en Estados Unidos y Chile empezaba a sonar fuerte. A Perú, directo desde Chile, llegó Mr. Dany, ganador de la Polla de Potrillos (G1), mientras que a Venezuela, desde Estados Unidos, arribó Tap Daddy, medalla de oro en el Simón Bolívar (G1). Y en Inglaterra apareció Caravaggio, ganador del Phoenix Stakles (G1) y del Commonwealth Cup (G1).

Scat Daddy murió de forma repentina el 14 de diciembre del 2015, dejando una generación por nacer al año siguiente. Sin embargo, su producción en el año de su muerte tuvo como principal representante a su hijo Justify, que tres años después, en 2018, quedó en la historia como el décimo tercer ganador de la Triple Corona estadounidense (Kentucky Derby, Preakness Stakes y Belmont Stakes) y el primero en obtenerlo en calidad de invicto, imbatible en seis presentaciones.

Padre de padrillos

Si hasta aquí, todos los logros de Scat Daddy daban para llenarlo de elogios, lo que están haciendo sus hijos demuestran la gran influencia que ejerce en el mercado hípico. Varios de ellos han tenido un ingreso notable en la crianza. Justify, por ejemplo, está tercero en la estadística de padrillos debutantes en el 2022, con 14 ganadores, 4 de ellos stakes winners, encabezados por Just Cindy (G3). Sus descendientes, a la fecha, han generado más de US$ 1,1 millones en premios.

En la misma tabla de Padrillos de Primera Generación, Mendelssohn figura en el puesto 7. Con un total de 15 ganadores y más de US$ 800.000 en premios vía sus hijos, es otro descendiente de Scat Daddy que extiende la fama de su progenitor. 

Pero esto no es nuevo. Un par de años antes, No Nay Never ya había dado el puntapié inicial como continuador de la ‘male line’ de Scat Daddy. Produjo caballos como Ten Sovereigns, ganador de G1 en Inglaterra a los 2 y 3 años, Unicorn Lion, ganador de G2 en Japón, y Brooke, vencedora de Las Oaks (G1) chilenas, en su paso como semental por estos lares.

Luego llegó la etapa de Caravaggio, que siguió mostrando la generosidad de Scat Daddy. A la fecha ha producido corredores de la talla de Tenebrism, ganadora de G1 en Inglatrerra y Agartha, G2 en Irlanda. Y en Sudamérica también empieza a sonar los nombres de: Il Campione, alojado en Argentina, donde ya ha producido 56 ganadores, 2 de ellos de G1, incluso El Musical, reciente titular de la Polla de Potrillos (G1); Sugar Ray Danny, ubicado en Perú y padre de la placé clásico Alykes (G3); y King Daddy, importado desde USA y ganador clásico en Monterrico.

Su presencia en Chile

Al igual que su padre, Daddy Long Legs pasó por Chile tres temporadas, dejando una larga lista de buenos ganadores clásicos. Nombres como los de Caso Cerrado (G1), Cheetara (G2), Savitar (G3) y Atomicka (G3) figuran en la lista de principales descendientes.

Hoy instalado en el Haras Abolengo de Argentina, su primera producción en el país trasandino, compuesta de 100 crías, empezará a debutar en las siguientes semanas. 

Los hermanos Flyer y Fantasmagórico, ambos ganadores de G1, también se abren paso en Chile como seguidores de la línea de Scat Daddy. El primero con vencedores como Vivir con Alegría (G1), Domi Trini (G3) y recientemente Siempre Conmigo (G2); y el segundo con descendientes como Tiene lo que Sueña y Toque y Tentación.

Con pocas crías, Bad Daddy también extiende la línea en Chile. Alcanzó fama a través de Remembranzas (G1), además de varios ganadores. Otro destacado padrillo que desciende de Scat Daddy es Katmai, que este año produjo a Una Chiquitita, ganadora del Tanteo de Potrancas (G1) y a Mia Fortune, placé en el Arturo Lyon (G1) y tercera de la Polla de Potrancas (G1), lo que le ha valido estar en el top ten de la estadística de sementales de la actual generación.

Y a todo esto se le suma la presencia de Grand Daddy (USA, Johannesburg), propio hermano de Scat Daddy, con una influencia notoria en los últimos años, mediante hijos del nivel de Big Daddy (G1), Gran Carboncillo (G1), No Cacha Na (G2), Rock Daddy (G3), Diamond In The Sky, Yul Brinner, etc.

Toda una saga espectacular de un caballo corredor y generoso como Scat Daddy, que prácticamente inició su campaña como reproductor por estos lares y hoy se proyecta a marcar una etapa como Jefe de Raza en el mundo.