La hija de City Banker ganó el Clásico Juan Shaw y es ganadora de G2, como sus propias hermanas Moon of the City y Star of the City

Por Diego H. Mitagstein

La historia y el tiempo en la hípica tienen guiños fantásticos, casi mágicos; tanto, que a veces cuesta mucho creer que las cosas se den como se dan. José María y Raúl Nelson son turfmans de toda la vida, y cuando allá por la década del ’90 se liquidó el Haras Comalal querían una de sus yeguas para seguir el camino. Buscaron pedigree, físico y también números, pues ese día los precios, como era de esperarse, volaron. Marcaron en el catálogo a Tihama, una Fitzcarraldo hermana entera del G1 Ganem y de una de las viejas familias de la cabaña, la de Rustom’s Legend (Rustom Pasha). Y la compraron.

José y Raúl soñaron discos, pero seguramente jamás se imaginaron que levantar la mano ese día les cambiaría tanto la vida. Tihama dio a De Pizarra (Mutakddim), que con la chaquetilla de Los Nelson ganó el Dardo Rocha (G1), y también a Band on the Run, que con la blusa “local” de Robert Sangster se quedó con el Clásico Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires (G2).

Pero la saga no terminó allí, sino que recién comenzaba. Lady of Moyvore (Petite Poucet), nació en 2004 y también era hija de Tihama. Ganadora en La Plata, se convirtió en en la heredera de su generosa madre, produciendo a las G2 Star of the City y Moon of the City,y ahora a Moyvore Rose, que este sábado en el Hipódromo de San Isidro saltó a los primeros planos entre las fondistas alzándose con el Clásico Juan Shaw (G2-2200 m, césped). Las tres, Star, Moon y Moyvore son hijas de City Banker y portaron o portan los colores de Comalal, allí donde esta historia nació. ¿No es un guiño increíble?

En sociedad con Santiago Martínez de Hoz, ahora José Nelson se ilusiona con muchas cosas grandes de la mano de la doradilla que, como sus hermanas, está a cargo de Carlos D. Etchechoury, un especialista en forjar y desarrollar yeguas buenas.

En una carrera que se hizo lenta y que mostró como sorpresiva puntera a Wild Ones (Cima de Triomphe), Moyvore Rose no tuvo el desarrollo más sencillo, viniendo siempre en el centro del lote y comprometida, atropellando por un espacio pequeño junto a los palos en la recta, pasando gracias a su bravura y a la mano firme de Brian Enrique, que le dio una conducción espectacular, de las mejores que se le hayan visto. Moyvore Rose tuvo corazón, pero el jinete rigor y decisión.

Una vez al frente, la ganadora mantuvo a raya a Emerit Craf (Mastercraftsman) para superarla por 3/4 de cuerpo, con Joy Neverland (Fortify) completando la trifecta a 1 1/2 cuerpo y delante de Henestrosa (Treasure Beach) y Wild Ones. La favorita Bononia (Catcher In the Rye), en tanto, fue sólo sexta, todo tras 2m14s97/100.

Con Didia (Orpen) ya aclimatándose en los Estados Unidos, el cetro de la mejor yegua fondista en el césped está ahora en poder de la ascendente Moyvore Rose que, como todos en su familia, encuentra en la madurez el escenario ideal para mostrar su mejor nivel. 

Comalal, Tihama y ahora Moyvore Rose, protagonistas de una historia que da para hacer un libro.

Santiago Martínez de Hoz, el hombre de hoy detrás de Comalal / JUAN I. BOZZELLO